En el mes de junio, la compañía norteamericana ha llevado a cabo varios movimientos accionariales dentro de la empresa. Según los datos de la Comisión Nacional de los Mercados de Valores, el 22 de junio la entidad financiera aumentó su participación del 1,7% al 3%; dos días después, redujo su posición al 2,5%. Finalmente, el pasado 26 de junio volvió a aumentar su posición en el capital de la empresa, superando el 4%.
Este movimiento le refuerza como el segundo accionista de la petrolera, solo por detrás de BlackRock (que tiene el 7,1% del capital). A diferencia de Goldman, ha mantenido una presencia más estable en el capital de Repsol, con dos movimientos puntuales en 2025, uno en 2024 y varios en 2022. El tercer accionista insignia (supera el 1%) de la petrolera es Bank of America, que tiene en la actualidad un 3,1% y que en junio también ha sacudido el capital de la empresa. La última vez que Goldman superó el 4% fue el 12 de julio de 2022, cuando tenía el 5,6% del capital.
El movimiento de capital de Goldman Sachs se da después de que el pasado 17 de junio Estados Unidos e Irán firmaran un memorando de entendimiento de 14 puntos por el que se reabrió el Estrecho de Ormuz al tráfico. Pese al acuerdo, ha vuelto a haber bombardeos en la zona. Sin embargo, hace unos días –y según informó Reuters– acordaron detener las hostilidades en el Golfo y reanudar las conversaciones sobre su disputa por el estrecho.
Repsol está llevando a cabo movimientos corporativos en los principales puntos calientes del tablero geopolítico. De esta forma, no solo está pendiente de lo que ocurre en Ormuz, sino también en el otro lado: Venezuela. Allí firmó recientemente un acuerdo con el Ministerio de Hidrocarburos de Venezuela y con la compañía estatal Petróleos de Venezuela (PDSVA) para «analizar la posibilidad de desarrollar una nueva zona» petrolífera en el área Horcón, al sureste del lago Maracaibo. El trato se suscribió en Caracas (Venezuela) en una reunión entre el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, y el director general de exploración y producción, Francisco Gea, con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, la ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, y el presidente de PDVSA, Héctor Obregón.
