Durante su intervención en el Congreso del Instituto de la Empresa Familiar (IEF), Grisi reclamó políticas que favorezcan la construcción de nuevas viviendas, agilicen la burocracia y faciliten el acceso al crédito tanto para la promoción inmobiliaria como para los compradores. «Lo fundamental es comprender que es un problema de oferta insuficiente y limitar la demanda nunca lo resuelve», afirmó.
El directivo amplió su análisis al conjunto de Europa, donde identificó la falta de inversión como uno de los principales obstáculos para el crecimiento económico. A su juicio, la inversión en infraestructuras y vivienda es esencial para evitar que el bajo crecimiento se convierta en un problema estructural.
Respecto a España, destacó la mejora de la situación financiera de familias y empresas, con menores niveles de endeudamiento y una elevada capacidad de ahorro. Sin embargo, alertó de que la inversión empresarial sigue por debajo de la de otros países europeos comparables.
Grisi defendió un modelo de crecimiento basado en más inversión, mayor productividad y empresas de mayor tamaño. También señaló cuatro prioridades para el tejido empresarial: reforzar su capacidad de adaptación al nuevo contexto geopolítico, ganar escala e internacionalización, aprovechar las oportunidades de la inteligencia artificial y atraer el talento necesario para impulsar esta transformación.

