Con esta muestra, que podrá visitarse a partir del 1de mayo, Banca March reafirma su compromiso con la cultura y el arte y conmemora sus 100 años de historia con una reivindicación de sus raíces, al tiempo que proyecta una visión de renovación y crecimiento. Ésta es la idea que inspira el lema elegido por la entidad, Un futuro con historia, para celebrar su Centenario. Acea, consejero delegado de Banca March, ha afirmado: “Desde la fundación de Banca March en 1926, hemos evolucionado y nos hemos adaptado constantemente a los tiempos. Somos herederos de una forma de hacer las cosas que busca la creación de valor duradero para nuestro entorno. Las obras de Thomas Houseago que se exhiben en el jardín de Banca March nos acompañarán durante este año de celebración como un recordatorio de la idea de que el futuro de nuestra entidad encontrará en los valores de su pasado la inspiración para seguir evolucionando”.
La exposición, concebida junto con Vande, firma internacional especializada en la venta privada de obras de arte y en la producción cultural, reunirá siete esculturas monumentales realizadas con materiales tradicionales como el yeso, el bronce o el aluminio, que se combinan con elementos industriales como varillas de hierro y cáñamo. “Como escultor, intento plasmar mis pensamientos y mi energía en un material inerte y dotarlo de verdad y forma, y creo que no hay nada más profundo que lograrlo”, afirma el artista. De esta forma, las obras de Houseago reflejan su interés por tender puentes entre la historia del arte —de la escultura antigua y clásica a la tradición moderna del siglo XX, de Rodin a Picasso— y la cultura popular contemporánea, con referencias que van de Ziggy Stardust de David Bowie a Darth Vader de George Lucas. Un cruce de influencias que define un lenguaje propio, en el que tradición y modernidad conviven sin jerarquías. Entre las piezas que formarán parte de la exposición se encuentra la monumental Large Walking Figure I (Leeds), 2013, de casi cinco metros de altura o la reciente Janus – Mirror – Figure, 2025, que ejemplifica el cruce de las influencias primitivas y el lenguaje contemporáneo, que caracteriza al artista. “En el centro de su práctica se sitúa la figura humana”, señala la comisaria de la exposición, Anne Pontégnie. “El escultor construye cuerpos fragmentados, superficies marcadas y estructuras abiertas que hacen visible el proceso creativo. A menudo incompletas, rotas o huecas, sus figuras y máscaras transmiten vulnerabilidad y resistencia. Su escala les permite dar forma y activar el espacio, involucrando directamente al espectador, mientras que su fragilidad les confiere profundidad emocional y existencial”. Este énfasis en lo humano y en la conexión entre legado e innovación dialoga con la propia trayectoria de Banca March. El lenguaje escultórico honesto y directo de Houseago conecta con la filosofía centenaria de la entidad: una institución familiar, ya en su cuarta generación, cuyo modelo ha tomado forma en una cultura corporativa de firmes valores, como el compromiso, la exigencia, el esfuerzo, la integridad y la ambición.
Thomas Houseago (Leeds, Reino Unido, 1972) es uno de los escultores contemporáneos más destacados de su generación. Estudió en la Central Saint Martins de Londres a principios de la década de 1990, y posteriormente en De Ateliers, en Ámsterdam. Tras pasar varios años en Bruselas, se trasladó a Los Ángeles, donde vive y trabaja desde 2004. Su obra se ha expuesto internacionalmente en importantes instituciones, entre ellas TANK Shanghai, China (2023); el Centro Pompidou-Metz, Francia (2022); el Musée d’Art Moderne de la Ville de Paris (2019); la Royal Academy, Londres (2019); la Galleria Borghese, Roma (2013); el Storm King Art Center, Nueva York (2013); y la Inverleith House, Edimburgo (2011).
El jardín de Banca March Ubicado en la calle Castelló, en el madrileño Barrio de Salamanca, el jardín de Banca March constituye una isla verde a la sombra de un emblemático edificio de principios del siglo XX. El modelo de paisajismo con el que está diseñado se caracteriza por la integración entre arte y naturaleza que converge a lo largo de sus más de 1.600 metros cuadrados. Entre su densa vegetación se distribuyen varios estanques junto a esculturas de relevantes artistas, como Cristina Iglesias y Blanca Muñoz. Aunque comparte manzana con la sede de la Fundación Juan March, se trata de un espacio único y diferenciado que sólo se abre al público en periodos de especial relevancia. En esta ocasión, con motivo de su centenario, Banca March quiere compartir el jardín con toda la ciudadanía.

