El programa estará dirigido a promotores e incluirá ayudas no reembolsables para proyectos cuyos alquileres no superen los 9 euros por metro cuadrado. Según adelantó La Información Económica, se contemplan quitas de deuda de hasta el 30% para quienes cumplan esta condición.
El objetivo es impulsar viviendas adaptadas a los salarios medios. Para acceder a la financiación, al menos el 50% de los inmuebles deberá destinarse al alquiler asequible. Aunque se permitirá la venta, esta deberá ajustarse a criterios de protección y rentabilidades razonables.
La iniciativa forma parte del plan del Gobierno para movilizar 23.000 millones de euros de inversión pública y privada. Los 12.250 millones iniciales se distribuirán en dos líneas: 6.250 millones para promoción de viviendas y 6.000 millones para su tenencia y gestión en alquiler. El ICO ha reservado además 1.000 millones para financiar las quitas previstas en el programa.
Y es que el ICO ya ha recibido la inyección de capital de 10.891 millones y de 2.800 millones a fondo perdido procedentes de los fondos Next Generation EU y da continuidad así al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia que acaba el 31 de agosto. Desde Moncloa calculan que este montante deberá elevar la financiación movilizada en torno a los 120.000 millones para invertir en sectores clave para la productividad de la economía española como energía, digitalización, inteligencia artificial, reindustrialización, economía circular, infraestructura agua, saneamiento, seguridad, además de vivienda. El Ejecutivo ha decidido priorizar este último ante la crisis de acceso que se vive en España.
