Concretamente, la energía se encareció un 10,3%, por encima del 8,5% del mes anterior, el coste de los servicios subió un 3,3%, una décimas más, el precio de los alimentos, el alcohol y el tabaco se incrementó un 1,2%, tres décimas menos, y los bienes industriales no energéticos aumentaron un 0,9%, dos décimas por debajo del mes previo.
Por países, las tasas anuales más bajas se dieron en Suecia (0,3%), República Checa (1,3%) y Dinamarca y Hungría (ambas 1,6%). Por el contrario, las tasas anuales más altas tuvieron lugar en Rumanía (8,2%), Lituania (5,4%) y Chipre y Bulgaria (ambas 4,4%).
En cuanto a la tasa de inflación subyacente, es decir, aquella que excluye los precios volátiles de la energía, alimentos, alcohol y tabaco, repuntó una décima, hasta el 2,5%.
Según las últimas proyecciones macroeconómicas, el Banco Central Europeo (BCE) espera en su escenario de referencia la inflación se sitúe, en promedio, en el 3% en 2026, el 2,3% en 2027 y el 2% en 2028. En el caso de la tasa de inflación subyacente, calcula que se situaría en un promedio del 2,5% en 2026 y 2027 y del 2,2% en 2028.
Además, según las recientes palabras del economista jefe del organismo, Philip Lane, la inflación de la zona euro «probablemente se mantendrá en torno al 3% durante el resto del año».
