Su intervención llegó pocas horas después de que Pedro Sánchez anunciara elecciones anticipadas y cancelara su asistencia al encuentro. Planes defendió la necesidad de alcanzar consensos duraderos para afrontar retos como la vivienda o la educación, problemas que, a su juicio, requieren una visión que vaya más allá de una legislatura. “Cuando las reglas cambian constantemente no podemos construir”, advirtió.
El presidente del IEF reivindicó el papel de las empresas familiares como actores comprometidos con el largo plazo, el empleo y el arraigo territorial. También apeló a recuperar la moderación y la capacidad de acuerdo que demostraron generaciones anteriores para impulsar grandes transformaciones.
Además, pidió un cambio en la relación entre las administraciones y el tejido productivo. “Hay que dejar de ver a la empresa como un obstáculo y entender que puede ayudar”, afirmó.
En otro orden de cosas, la ausencia de Sánchez generó malestar entre los cerca de 700 asistentes al congreso. Los empresarios criticaron que Moncloa mantuviera hasta última hora el dispositivo de seguridad y los preparativos para una visita presidencial que finalmente no se produjo, pese a que la convocatoria electoral ya estaba decidida.
Desde el IEF evitaron polemizar públicamente y mantuvieron el programa previsto, centrando su mensaje en la necesidad de estabilidad política, seguridad jurídica y diálogo para afrontar los desafíos económicos de España. Asimismo, durante la inauguración se leyó un mensaje enviado por el Rey Felipe VI, quien destacó el papel de las empresas familiares por su capacidad para crear empleo y vertebrar el territorio.

