Dos grandes fuerzas hacían prever estos movimientos. Por un lado, el persistente encarecimiento energético a raíz del conflicto en Oriente Próximo. Por el otro, el efecto calendario de Semana Santa, que cada año distorsiona alguna décima los datos de primavera, y seguramente contribuyó a moderar la última cifra de inflación núcleo.
Dato
• La inflación general de la eurozona (IPCA) subió hasta el 3,0% interanual en abril (+0,4 p. p. respecto a marzo), mientras que la núcleo bajó hasta el 2,2% (–0,1 p. p.).El aumento de la inflación general armonizada fue generalizado entre las cuatro grandes economías: Alemania (2,9%, +0,1 p. p.), Francia (2,5%, +0,5 p. p.), Italia (2,9%, +1,3 p. p.) y España (3,5%, +0,1 p. p.).
Valoración
• El incremento de la inflación fue acorde con lo previsto (el consenso de Bloomberg pronosticaba exactamente un 3,0% de la general y un 2,2% de la núcleo). Dos grandes fuerzas hacían prever estos movimientos. Por un lado, el persistente encarecimiento energético a raíz del conflicto en Oriente Próximo. Por el otro, el efecto calendario de Semana Santa, que cada año distorsiona alguna décima los datos de primavera, y seguramente contribuyó a moderar la última cifra de inflación núcleo.1En términos intermensuales no desestacionalizados, la inflación fue del 1,0% en la general y del 0,9% en la núcleo. Estas cifras, claramente superiores al promedio histórico de abril (0,4% la general y 0,5% la núcleo), reflejan las dos fuerzas comentadas: un rebote intermensual del 3,0% en la energía, arrastrada por el conflicto en Oriente Próximo, y un elevado 1,1% intermensual en los servicios (vs. el promedio histórico de abril del 0,4%), impactado por la concentración del grueso de la Semana Santa en abril y, a la espera del desglose completo de precios, quizás por algunos servicios especialmente sensibles a la energía.El desglose por componentes resalta el papel de la energía, que con un +10,9% interanual prácticamente explica 1 p. p. de toda la inflación de abril (la energía representa un 9% de la cesta). Entre el resto de los componentes, los alimentos mantuvieron el contraste entre la estabilidad de los elaborados y la volatilidad de los no elaborados, mientras que en el núcleo de la cesta los bienes industriales no energéticos aumentaron hasta un máximo desde septiembre de 2025 y los servicios se moderaron hasta mínimos de 2022 (aunque parte del descenso pueda ser por efectos base de la Semana Santa).Este dato no alterará el resultado de la reunión de política monetaria del BCE que está terminando hoy mismo. El aumento de la inflación de abril refleja un impacto directo relevante del encarecimiento energético, pero la clave para el BCE es la propagación del efecto directo al resto de precios (efectos indirectos) y al equilibrio entre salarios y márgenes (efectos de segunda ronda). La incertidumbre sobre la propagación es muy elevada y el BCE querrá acumular algo más de información antes de actuar.Con todo ello, hoy los mercados cotizan tres subidas de +25 p. b. en los tipos del BCE en 2026. Descuentan un primer incremento en junio (depo al 2,25% con una probabilidad del 100%), un segundo en julio (depo al 2,50% con un 90% de probabilidad) y una última subida entre septiembre (un 60% de probabilidad) y diciembre (depo al 2,75% con una probabilidad del 100%).

