En total, el 33,3% de los contratos no superó los 30 días y el 50,4% tuvo una duración máxima de tres meses, según datos del SEPE.
La duración media de los contratos se situó en 45,8 días, una de las más bajas registradas para un mes de julio en las últimas dos décadas. Además, este nivel se mantiene prácticamente sin cambios desde 2022.
La reforma laboral de 2021 introdujo penalizaciones para los contratos temporales de menos de 30 días y reforzó el contrato indefinido como modalidad ordinaria. Sin embargo, el Ministerio de Trabajo recuerda que la desaparición del contrato por obra y servicio ha reducido de forma significativa la duración media de los contratos reflejada en las estadísticas.
Durante julio se registraron 1,59 millones de contratos. De ellos, 617.211 fueron indefinidos (38,9% del total) y 969.930 temporales (61,1%). Aunque la contratación indefinida aumentó ligeramente respecto al año anterior, los contratos de corta duración siguen teniendo un peso relevante en el mercado laboral español.
