Desde finales de julio, cientos de migrantes se habían instalado en distintas zonas de la ciudad autónoma. El objetivo policial es identificar a quienes permanecen en las calles. Según el delegado del Gobierno, David de la Encina, cerca de 500 personas han sido desalojadas, 200 de ellas menores.
El operativo, desarrollado a primera hora de la mañana, movilizó a más de 350 agentes, principalmente de la UIP y la UPR. La actuación respondió al elevado número de chabolas levantadas en varios puntos de la ciudad.
El dispositivo se desplegó en Poblado Regulares, Los Rosales, la parte baja de la barriada del Príncipe, el acceso al polígono y las naves del Tarajal. También fue desalojada la explanada próxima al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).
En las naves del Tarajal y en las inmediaciones del CETI, los agentes colaboraron con el Área de Inclusión de la Ciudad Autónoma para atender a las familias allí alojadas.
Según fuentes policiales, buena parte de quienes huyeron durante la operación procedían de los antiguos asentamientos de las playas, desmantelados anteriormente.
