Uno de los últimos movimientos lo ha protagonizado Bankinter, que ha elevado al 3% la remuneración de su cuenta digital para nuevos clientes. Openbank, por su parte, ofrece hasta un 2,75% TAE en depósitos a seis meses para clientes que domicilien ingresos, mientras que ING y MyInvestor también han reforzado sus ofertas con rentabilidades superiores al 3% en algunos productos.
Entre los neobancos, Trade Republic mantiene una remuneración por encima del 3% para nuevos clientes, con un límite de saldo remunerado. El objetivo común es captar nuevos ahorradores y evitar la salida de fondos hacia entidades competidoras.
La nómina se ha convertido en una pieza clave de esta estrategia comercial. Muchas entidades ofrecen las mejores condiciones a cambio de domiciliar ingresos, utilizar tarjetas o contratar servicios adicionales.
El nuevo contexto permite obtener rentabilidad sin asumir riesgo de mercado, aunque los expertos recomiendan analizar las condiciones de cada oferta y tener en cuenta la fiscalidad, que reduce la rentabilidad final percibida por el cliente.
La creciente competencia responde también al coste de mantener el dinero sin remunerar en un entorno inflacionista. Según un estudio de Revolut, 10.000 euros en efectivo pueden perder alrededor de 270 euros de poder adquisitivo al año con una inflación del 2,7%, lo que está impulsando el interés de los españoles por productos de ahorro más rentables.
