La receta, que se sirve tanto en este establecimiento como en La Charca Restaurante, ambos del Grupo Asgaya, ha recibido este doble galardón en el Concurso Mejor Fabada y Otros Platos de Cuchara 2026, organizado por La Guía de la Fabada, una publicación que reúne a algunos de los mejores establecimientos de Asturias y otras provincias donde degustar platos tradicionales de cuchara. La elaboración de esta receta de origen familiar, con más de 70 años de historia, arranca con una base contundente en la que entran callos de ternera, pata y morro de cerdo, codillo, chorizo, morcilla de Pola de Allande, huesos de jamón, verduras y aromáticos; todo cubierto con caldo y sometido a una cocción suave durante horas hasta alcanzar la textura adecuada. En paralelo, el sofrito se trabaja aparte, con cebolla pochada lentamente, ajo, tomate y vino blanco, que reduce antes de incorporar el pimentón. Esta base se añade después a la marmita, junto al tomate frito y el embutido, y el conjunto vuelve al fuego para terminar de ensamblarse. El proceso se cierra con un reposo mínimo de 24 horas, clave para que la gelatina natural —procedente de la pata y el morro— ligue la salsa y le dé esa textura densa y untuosa que define el plato.
El chef de Cervecería Asgaya, José Miguel Santamaría, subraya que es un guiso que exige tiempo y paciencia: «La cocción es lenta, buscando una textura melosa y una salsa ligada de forma natural gracias al colágeno. Respetamos el proceso, el producto y la tradición»
Ubicada en la esquina privilegiada de Ferraz, 8, esta cervecería de nueva generación trasciende los códigos tradicionales para convertirse en un lugar donde lo castizo se reinventa con un aire fresco y contemporáneo. Presidiendo el espacio, una imponente barra cuadrilateral se erige como el alma viva del local, punto neurálgico desde el que el equipo de sala tira cervezas —y vermut de grifo— con maestría; cada bebida siempre viene acompañada de su correspondiente tapa, como manda la tradición. En torno a esta, una amplísima sala diseñada para adaptarse a diferentes planes y momentos del día cuenta con zonas que satisfacen cualquier tipo de consumo: mesas altas y bajas, de diferentes capacidades ofrecen la flexibilidad necesaria para encuentros íntimos, reuniones informales o comidas en grupo.
La oferta gastronómica, concebida para un consumo ágil y desenfadado, propone una experiencia dinámica y sin formalismos. Las raciones —desde opciones más livianas hasta propuestas contundentes—, se convierten en el eje de una experiencia gastronómica que apuesta por la calidad y el disfrute compartido, siempre con un toque distintivo y disfrutón que las hace únicas. Así, la carta de Cervecería Asgaya se compone de creaciones como las croquetas —de queso vidiago, lacón y chorizo, y de chipirón con ali-oli de azafrán, disponibles en ración mixta—, los torreznos a baja temperatura con kimchi, el bikini de carrillera con salsa de pepinillos y queso, o la tortilla vaga con puerro confitado, bacalao y piparras; elaboraciones reconocibles que parten de lo clásico pero que sorprenden con una frescura juguetona. Tampoco faltan los grandes clásicos ni las especialidades más aclamadas de Grupo Asgaya, como el cachopito — servido ya troceado para compartir fácilmente— y platos más contundentes como la emblemática fabada, junto con una selección de guisos, arroces, carnes y pescados, presentados en raciones ligeras que permiten probar una mayor variedad. En el apartado de postres, brillan clásicos como el arroz con leche requemado o la tarta de quesos asturianos, junto a versiones renovadas como la torrija caramelizada de pan brioche y leche de coco. Para acompañar la experiencia, Cervecería Asgaya cuenta con una cuidada y amplia bodega que incluye referencias nacionales de diversas denominaciones de origen españolas —con especial atención a los tintos—, además de sidras, cavas y champagnes, así como la posibilidad de disfrutar de vinos por copa.
Cervecería Asgaya
Ferraz, 8
