La fundación destaca que, pese al fuerte incremento de los costes laborales, cada trabajador produce prácticamente lo mismo que hace siete años.En el segundo trimestre de 2026 se registró una recuperación parcial de las horas trabajadas tras el retroceso anterior, aunque todavía se mantienen por debajo de los niveles previos a la pandemia. Al mismo tiempo, el salario medio creció un 4% interanual, impulsando unos costes laborales que avanzan más rápido que los beneficios empresariales por unidad producida.
Funcas considera que la economía española muestra una «notable resiliencia» pese a la incertidumbre internacional, aunque advierte de varios factores de riesgo. Entre ellos figuran la desaceleración de la inversión, una recuperación de las exportaciones considerada insuficiente y el débil comportamiento de la productividad.
El consumo privado se mantuvo estable pese a la inflación, apoyado en parte por el crecimiento de la población, que aumenta alrededor de un 0,2% trimestral. Según los analistas, este factor podría explicar cerca del 30% del incremento del consumo. Por su parte, el consumo público moderó su ritmo de crecimiento.
En paralelo, la presión fiscal sobre las rentas más bajas aumentó 1,3 puntos porcentuales entre 2018 y 2024, mientras que la media de la Unión Europea descendió en una proporción similar. Este indicador incluye tanto el IRPF como las cotizaciones sociales y mide el coste fiscal asociado al empleo.
Diversos expertos y empresarios consideran que el encarecimiento de la contratación dificulta la creación de empleo, especialmente en las pequeñas empresas. Sin embargo, España mantiene un mercado laboral más dinámico que el de muchos socios europeos, favorecido por la fortaleza del turismo y por el crecimiento demográfico impulsado por la inmigración, que aumenta tanto la demanda como la disponibilidad de mano de obra.

