En concreto, la subida de los precios prevista para este año es del 3,6%, una subida de 1,5 puntos porcentuales respecto a lo previsto a principios de año.
Así lo destaca en su informe “Panorama Económico y Sectorial 2026: actualización de previsiones hacia el segundo trimestre”, editado por Fundación Mapfre. El Servicio de Estudios explica que el ciclo económico global transita hacia un entorno “estanflacionario”, impulsado por tensiones geopolíticas, disrupciones logísticas y shocks energéticos. En este entorno, la previsión de crecimiento global para este año se sitúa en el 2,9%, y para el que viene, en el 3,1%, con una inflación del 3,7% y del 3%, respectivamente. “La geopolítica se consolida como el eje rector, subordinando la política monetaria a una rigurosa gestión de riesgos”, señala.
• El Servicio de Estudios de Mapfre anticipa una inflación en España del 3,6%, lo que supone un aumento de 1,5 puntos porcentuales respecto a sus estimaciones anteriores.
• El ciclo económico global transita hacia un entorno “estanflacionario”, impulsado por tensiones geopolíticas, disrupciones logísticas y shocks energéticos
• En este entorno, la previsión de crecimiento global para este año se sitúa en el 2,9%, y para el que viene, en el 3,1%, con una inflación del 3,7% y del 3%, respectivamente.
A nivel regional, el impacto es asimétrico. Estados Unidos aparece, en principio, mejor posicionado para absorber varios meses de inflación más elevada, gracias a su condición de productor energético, a la flexibilidad de su tejido productivo y a la profundidad y sofisticación de sus mercados financieros, que actúan como amortiguadores relevantes frente al shock. La estimación de crecimiento se sitúa para este año en el 2% y en el 1,9% el que viene, con una inflación del 3,3% y 2,1%, respectivamente.
Europa, por su parte, seguirá creciendo, pero a un ritmo más débil de lo previsto y bajo un régimen de inflación más elevada y volátil, configurando un escenario bisagra más que una trayectoria definida. En el corto plazo, lo más probable es un periodo de convivencia con presiones inflacionarias impulsadas por la energía y el transporte. En este contexto, Mapfre Economics prevé que la economía del Viejo Continente crezca un 1% en 2026 y un 1,2% en 2027, con una subida de los precios del 2,5% y el 2%, respectivamente.
Asia afronta un impacto de naturaleza similar al europeo, pero potencialmente más delicado por su mayor exposición directa al comercio energético y a las rutas marítimas afectadas. Así, la región registraría un crecimiento este año del 4,5% y de la misma cifra el que viene, con una inflación del 1,3% y 1,4%, respectivamente.
Por último, América Latina afronta el impacto del conflicto bajo un escenario menos homogéneo y, en promedio, menos adverso que el de Europa o Asia, aunque igualmente condicionado por los mismos vectores geopolíticos. El Servicio de Estudios de Mapfre anticipa una mejora del PIB de la región del 1,9% este año y del 2,1% el que viene, con una subida de los precios del 8,8% y el 7,8%, respectivamente
