Además, reiteró que ni el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) ni otros servicios de información alertaron al Gobierno sobre la posibilidad de una llegada masiva de migrantes.
Durante una rueda de prensa tras participar por videoconferencia en una reunión extraordinaria de ministros del Interior de la Unión Europea, Marlaska trasladó sus condolencias por las víctimas mortales registradas durante la crisis y atribuyó lo ocurrido a las mafias dedicadas al tráfico de personas.
El ministro destacó que los socios europeos respaldaron la actuación de las autoridades españolas para controlar la situación y agradeció la colaboración de Marruecos en el retorno de la mayoría de los migrantes. Respecto a quienes permanecen en Ceuta, señaló que se están agilizando los procedimientos para regularizar su situación o proceder a su devolución cuando no exista derecho de permanencia.
Asimismo, defendió la necesidad de reforzar la lucha contra las redes de tráfico de personas mediante la cooperación europea y con los países de origen y tránsito.
En relación con las informaciones sobre posibles advertencias previas, Marlaska expresó su confianza en el CNI y en los servicios de inteligencia españoles, pero aseguró que no existió ningún informe ni aviso que anticipara un episodio similar al ocurrido. Añadió que, de haber recibido una alerta de ese tipo, la habría trasladado de inmediato a las máximas autoridades para adoptar medidas preventivas.
Durante la reunión europea también subrayó que el espacio Schengen no se vio comprometido por la crisis, al recordar que Ceuta cuenta con un régimen especial que exige controles documentales a toda persona que abandona la ciudad autónoma.
Por último, criticó la decisión de Italia de imponer controles excepcionales a viajeros procedentes de España por vía aérea o marítima, al considerar que carecía de necesidad y proporcionalidad, y confió en que esas medidas sean retiradas cuanto antes.
