Esta cifra representa el 88% del coste salarial medio en España, situado en 2.403 euros mensuales durante el primer trimestre de 2026, según la Encuesta Trimestral de Coste Laboral del INE.
Conviene recordar que este indicador incluye no solo el salario base, sino también complementos, horas extraordinarias, pagas prorrateadas y retribuciones en especie, por lo que refleja el gasto total de la empresa por trabajador.
Según los últimos datos de la Seguridad Social, la cuantía media de las nuevas pensiones de jubilación aumentó un 5,83% respecto al año anterior. Este incremento no responde a la revalorización anual ligada al IPC —del 2,7% en 2026—, sino a la incorporación de trabajadores con bases de cotización más elevadas y carreras laborales más largas.
Desde 2019, la pensión media de jubilación del régimen general ha crecido un 24,3%. Este fenómeno presiona las cuentas de la Seguridad Social, ya que las nuevas prestaciones son, de media, un 17% superiores a las que dejan de abonarse, elevando el gasto estructural del sistema.
Al efecto sustitución se suman la entrada de nuevos pensionistas y la revalorización anual de las prestaciones. Como resultado, la nómina contributiva alcanzó en agosto un récord de 14.470 millones de euros, un 6,2% más que un año antes.
Este aumento supera ampliamente tanto la revalorización aplicada este año (2,7%) como la inflación de julio (3,6%), lo que evidencia una expansión del gasto superior al ritmo de los precios.
En este contexto, la pensión media del sistema se situó en 1.373 euros mensuales en agosto, un 4,6% más que un año antes. La pensión media de jubilación alcanzó los 1.574 euros mensuales (+4,5%), mientras que la correspondiente al régimen general, percibida por más de cinco millones de beneficiarios, ascendió a 1.733 euros mensuales en catorce pagas.
