punto de inflexión tras cinco años de actividad y acerca a la empresa a su objetivo de alcanzar beneficios netos.
Pese a esta mejora, el resultado de explotación siguió siendo negativo (-11,9 millones) debido, principalmente, a las amortizaciones y los gastos financieros asociados a la deuda mantenida con su matriz, la francesa SNCF.
Uno de los principales retos sigue siendo el endeudamiento. A cierre de 2025, Ouigo acumulaba una deuda financiera de 212,5 millones de euros, vinculada en gran medida a préstamos para financiar su expansión y la incorporación de nuevos trenes. Durante el ejercicio también mejoró su generación de caja, aunque necesitó apoyo financiero adicional de su accionista.
La expansión en el corredor andaluz elevó los costes operativos. La compañía abonó 86,5 millones de euros a Adif en cánones y arrendamientos ferroviarios, aumentó su plantilla un 14%, hasta 476 empleados, y mantuvo gastos asociados al mantenimiento de trenes.
Ouigo sostiene que estos resultados se ajustan a los plazos habituales del sector ferroviario, caracterizado por fuertes inversiones iniciales y retornos a largo plazo. Con todas las rutas previstas ya operativas, la empresa centra ahora sus esfuerzos en trasladar la mejora del negocio a la rentabilidad final.

