El estudio, según ha indicado la entidad bancaria en una nota de prensa, muestra diferencias significativas por segmentos de edad. Así pues, mientras que el 80,3% de los jóvenes (18-34 años) ya opta por el smartphone a la hora de realizar un pago, este porcentaje disminuye al 56,8% en el grupo de 35 a 54 años, y se sitúa en el 28,7% para los mayores de 55 años. Además, en cuanto a las preferencias de tarjeta vinculada, la de débito se mantiene como la elección mayoritaria con un 49,5% de los usuarios, seguida por la de crédito (33,5%) y la prepago (23,8%).
En cuanto a las tarjetas, en 2025 se registró un máximo histórico de penetración, alcanzando el 97,6% de usuarios -1.1 puntos porcentuales más que 2024-, siendo la de débito la más empleada. El promedio de tarjetas contratadas se sitúa en el 3,19.
Por otra parte, el informe destaca que la adopción de los canales digitales para la gestión bancaria ha alcanzado una cota sin precedentes en 2025. Así, el perfil de usuario digital ya engloba al 92,1% de los usuarios. Este dato, que supone otro máximo histórico, evidencia la consolidación de la tecnología como la herramienta principal para la administración cotidiana de las finanzas personales, un hábito que es prácticamente universal entre los jóvenes (99,4%).» Por otro lado, las compras online no se quedan atrás, y continúan consolidándose y alcanzando cifras récord. Y es que el 79,1% de individuos han adquirido productos o servicios por internet en el último año, siendo, una vez más, los jóvenes de 18 a 34 años los principales impulsores de este hábitos.
Por otro lado, el mercado de los neobancos también evidencia un crecimiento significativo, alcanzando una penetración del 27,2% en 2025, impulsada sobre todo por el segmento más joven (18-34 años), en el que su presencia es especialmente destacada, llegando al 53,2%. El estudio también pone el foco en el segmento ‘affluent’, definido por ingresos personales superiores a 3.400 euros al mes. Este grupo de mayor poder adquisitivo muestra una adopción de productos financieros aún más intensa. La tenencia de tarjetas de crédito en este segmento alcanza un destacado 84,0%, muy por encima del 58,8% de la media nacional. Asimismo, su adopción de los neobancos es notablemente superior, con una penetración del 36,0% frente al 27,2% del total de la población.
