El texto había sido aceptado por los pilotos de Iberia Express tras dos años de rechazos, pero necesitaba también el respaldo de sus homólogos de Iberia al afectar a materias reguladas por el convenio de la matriz y por las cláusulas de alcance que ordenan el reparto de actividad entre ambas compañías.
El ‘no’ se impuso con el 52% de los votos, frente al 48% que respaldó el texto, según ha confirmado este medio. El sindicato mayoritario SEPLA ha liderado las negociaciones en ambas aerolíneas del grupo IAG. Iberia Express opera una parte relevante de las rutas de corto y medio radio que conectan la red doméstica y europea con los vuelos de largo radio de Iberia desde Madrid-Barajas.
El resultado impide la entrada en vigor del preacuerdo, que había recibido previamente el respaldo de los pilotos de la ‘low cost’. Mientras no exista un nuevo acuerdo seguirá aplicándose el convenio vigente, caducado desde finales de 2023. El sindicato ha señalado que ahora trasladará formalmente el resultado a la compañía.
Aunque Iberia e Iberia Express son dos sociedades distintas y cuentan con convenios colectivos independientes para sus pilotos, ambos marcos laborales están conectados por las denominadas cláusulas de alcance (scope clauses) del convenio de Iberia. Estas regulan aspectos como el reparto de flota, el crecimiento del corto y medio radio y la distribución de determinadas operaciones entre la matriz y su filial. El texto, que tras dos años y medio de negociación logró el visto bueno de los pilotos de Iberia Express, regulaba cuestiones como la progresión profesional, el escalafón, la cobertura de plazas de comandante y la movilidad de pilotos entre ambas compañías mediante las denominadas «sueltas». También incluía otros compromisos específicos para Iberia Express, aunque su contenido íntegro no ha trascendido.
Este tipo de acuerdos condicionan la planificación del corto y medio radio dentro del Grupo Iberia. La aplicación de las cláusulas de alcance ha provocado en ocasiones anteriores que, ante la falta de acuerdo, el crecimiento previsto para Iberia Express se trasladara a Iberia mediante la asignación de nuevos aviones a la matriz. La renovación de la flota y el crecimiento de la Express están paralizados desde hace años, a la espera de que exista un marco que permita desarrollar esos planes.
Aunque las relaciones laborales corresponden a cada aerolínea y sus convenios se negocian de forma independiente, IAG vincula sus decisiones de crecimiento a la existencia de un marco laboral estable y sostenible. El holding fija ese criterio general para todas sus compañías, mientras que la negociación colectiva y la operativa diaria recaen en cada aerolínea. En ese contexto, la falta de acuerdo ha retrasado decisiones sobre crecimiento, incorporación de aviones o inversiones tecnológicas. El rechazo llega en un momento en el que Iberia ha logrado renovar los marcos laborales de sus principales colectivos. La compañía ha alcanzado acuerdos o preacuerdos con pilotos, tripulantes de cabina y personal de tierra, con mejoras salariales ligadas a la rentabilidad y a objetivos operativos dentro del Plan de Vuelo 2030.
Además del conflicto con los pilotos, CCOO abandonó el pasado 16 de junio la mesa del convenio de los tripulantes de cabina al denunciar falta de interlocución y opacidad por parte de la dirección. La compañía no ha respondido públicamente a esas acusaciones.
La conflictividad laboral contrasta con la evolución operativa de Iberia Express, que mantiene algunos de los mejores índices de puntualidad del corto y medio radio europeo y continúa siendo una de las aerolíneas más eficientes del grupo IAG. En los últimos meses ha reforzado sus operaciones insulares entre la Península, Baleares y Canarias; y retomado la ruta a Reikiavik (Islandia).
