La compañía plantea reducir el número de consejeros desde los 14 actuales hasta 11 miembros, en el marco de una reorganización orientada a simplificar y hacer más eficiente el funcionamiento del órgano de gestión. Según explica el grupo en la documentación remitida a los accionistas, la nueva composición permitirá mantener «un suficiente contraste de opiniones y aportaciones» al tiempo que se adapta a las recomendaciones de buen gobierno corporativo.
Si la propuesta sale adelante, el Consejo estará integrado por cinco consejeros independientes, cuatro dominicales y dos ejecutivos. Además, seis de los once miembros serán mujeres, lo que elevará la representación femenina por encima del 54%.
Dentro de los cambios previstos, la Junta votará la ratificación y reelección de Alberto Polanco Blanco como consejero ejecutivo, así como la continuidad de Joseph Oughourlian, Fernando Carrillo Flórez, Pilar Gil Miguel, Teresa Quirós Álvarez y Manuel Polanco Moreno. Paralelamente, Prisa someterá a aprobación un contra-split destinado a reducir el número de acciones en circulación y elevar su valor nominal. La operación consistirá en agrupar y cancelar las acciones actuales para su canje por títulos de nueva emisión en una proporción de una acción nueva por cada diez antiguas. El valor nominal unitario pasará así de 0,10 euros a 1 euro, sin modificar la cifra total del capital social.
Antes de ejecutar esta operación, la compañía realizará una reducción técnica de capital de hasta un euro mediante la amortización de un máximo de diez acciones propias en autocartera, con el objetivo de ajustar el número de títulos necesario para el canje.
Además del contra-split y de los cambios en el Consejo, la Junta incluirá propuestas para renovar autorizaciones al Consejo de Administración relacionadas con ampliaciones de capital, emisión de valores convertibles y recompra de acciones propias.

