El que fuera jefe de gabinete de la ex ministra de Hacienda, Montero, ha reconocido en el Supremo que mantuvo varios encuentros, aunque ha querido matizar que no se trató de reuniones en sentido estricto, con Víctor de Aldama que se las solicitó por vía telefónica, también intercambió con él mensajes cruzados en los que, hasta en dos ocasiones, el comisionista le solicitó el aplazamiento de una deuda con Hacienda. En particular, el que ha centrado el interrogatorio en la Sala, se produjo el 30 de junio de 2020, fecha en la que Aldama le envió un Whatsapp por un problema que «creo recordar que tenía que ver con el Aeropuerto de Ciudad Real».
La petición, dado que Moreno ha asegurado que «no tenía competencias en materia tributaria», se le trasladó al canal competente, «probablemente» a través de Ignacio Granado que, en su momento, era asesor del Departamento dirigido por Montero. Si bien él nunca informó a la ministra sobre este particular.
Fue Koldo y «nunca» el ex ministro Ábalos quien, de acuerdo con la declaración del ex alto cargo, le sugirió conocer a Aldama por dicho asunto del citado aeropuerto que «tenía un problema tributario con Hacienda». El testigo aceptó recibir al empresario, en la sede ministerial, pero tras dicho encuentro que «no calificaría como una reunión formal», no mantuvo «relación» con él, ni tampoco recibió «comisiones» por su parte. «Nunca», ha sostenido, «he coincidido con Aldama», ni tampoco con Koldo García, «en ningún bar».
Cabe recordar que en noviembre de 2024, el abogado de Aldama, el penalista Choclán, consignó en sede judicial un escrito en el que se aseveraba que el empresario había efectuado un pago de 25.000 euros a Moreno, tras el éxito de su gestión.
El testigo, que anunció una acción penal contra Aldama en una conciliación fallida –presentada conjuntamente por el PSOE, Pedro Sánchez, el ex ministro Salvador Illa o Begoña Gómez, entre otros– por estas afirmaciones, ha explicado los motivos de dicha decisión: «Dijo que me entregó un dinero, lo cual no es verdad. Y dijo que me había buscado un piso, lo cual es falso».
La comparecencia de Moreno se enmarca en uno de los extremos que analiza el Supremo: el supuesto aplazamiento de una deuda tributaria de una de las empresas de Aldama. En concreto, se investiga la presunta intermediación de Koldo García, con conocimiento del entonces ministro de Transportes, José Luis Ábalos, para propiciar un encuentro entre el empresario y el propio Moreno que facilitara ese fraccionamiento. El exjefe de Gabinete ha negado «rotundamente» haber recibido contraprestación económica alguna por parte del comisionista.
El testigo ha relatado que conoció a Aldama después de que Koldo «le insistiera varias veces» para que contactara con él para, supuestamente, tratar una cuestión relacionada con el aeropuerto de Ciudad Real. «Tenía un problema con la Agencia Tributaria», ha asegurado. El comisionista le envió un mensaje con los datos de la compañía y los detalles de la deuda, pero Moreno reenvió la cuestión a uno de los asesores del Gabinete, Ignacio Granados, «para que los trasladase como cualquier otro ciudadano particular».
Durante su interrogatorio, el abogado de la acusación popular le ha preguntado por un mensaje en el que Moreno preguntaba a Aldama por un piso. «Lo vi en Idealista, le mandé el enlace y le pregunté qué le parecía el precio», ha reconocido. Según su testimonio, le habían presentado al comisionista «como inversor inmobiliario», así que le pidió opinión. «No tuve relación posterior».
También ha explicado que Aldama contactó otra vez con él porque tenía interés en comprar un edificio del Ministerio de Hacienda en la calle María de Molina de Madrid que estaba en subasta, si bien él se limitó a derivarlo al órgano competente, la Dirección General de Patrimonio, como hacía con las «cientos de peticiones» que les llegaban de ciudadanos.
