Eran las 9.50 minutos de la mañana cuando León XIV era recibido por los Reyes y sus hijas, la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía, en el Palacio de Cibeles. El Papa saludó después al alcalde, Martínez Almeida, a quien regaló un obsequio.
El regidor, emocionado, hizo entrega a León de la Llave de Oro de la capital, máxima distinción institucional que concede el Ayuntamiento de Madrid, tras lo que el Pontífice firmó en el libro de honor del Consistorio.
En ese libro, el Papa dejó escrito su deseo de que “Madrid siga siendo una ciudad acogedora e integradora, donde la vida en sociedad se inspire en los auténticos valores humanos”. Tras el acto, el Pontífice mantuvo una breve conversación privada con el alcalde Almeida.
La Llave de Oro constituye la máxima distinción institucional que concede el Ayuntamiento de Madrid. La entrega de este reconocimiento se fundamenta en el Reglamento de Protocolo y Ceremonial municipal, que establece la cesión de la Llave de Oro a los jefes de Estado extranjeros que visitan Madrid como un gesto de cortesía y amistad internacional. Se trata de una pieza de orfebrería que emula las antiguas llaves de la muralla y representa la confianza y la bienvenida de los madrileños a los mandatarios más relevantes que visitan la ciudad en viaje oficial. Este reconocimiento fue recibido también por Benedicto XVI en el año 2011.
