Tras retirar tres millones de asientos de siete aeropuertos regionales, la compañía aérea asegura que esta cifra crecerá en próximos meses como respuesta a la combinación del encarecimiento del queroseno y la subida de tasas aeroportuarias. El CEO de la aerolínea, Wilson, situó este lunes al mercado español «en primer lugar» dentro de los posibles ajustes en caso de que la falta de combustible se alargue en el tiempo.
En una rueda de prensa celebrada en su sede de Madrid, Wilson descartó por ahora cancelaciones para la campaña de verano, que se mantiene intacta, pero advierte de que el escenario podría cambiar en los próximos meses. «En este momento no estamos considerando cancelaciones para el verano, pero el próximo invierno, si esto continúa, el primer lugar en nuestra lista de recortes es España.
«Por primera vez en nuestra historia en España, retrocederemos en las regiones», añadió Wilson en referencia a los aeropuertos regionales, quien achacó la decisión a la subida de precios y la baja competitividad de esos aeródromos en términos tarifarios frente a otras regiones europeas. Ryanair ha vuelto a situar el foco en estas instalaciones, que cataloga de «vacías», frente a un 85% del tráfico que se concentra en una decena de aeropuertos, los más grandes.
La aerolínea recordó que tiene pendientes de entrega 300 nuevos aviones entre 2027 y 2034, aunque por el momento descarta asignarlos a España. La programación de invierno, que se anunciará antes del verano, concretará el alcance de los ajustes en el mercado español.
La primera aerolínea de Europa en términos de viajeros tampoco se libra de las consecuencias del conflicto de Irán. Frente a otros competidores con menor fortaleza financiera, Ryanair asegura tener cubierto el 80% de su consumo de queroseno para los próximos doce meses, aunque no elimina el riesgo por la tensión en el suministro, además de la subida de precios vinculada en el restante 20% que no está cubierto. En paralelo, Wilson descartó que España vaya a ser uno de los países con problemas de suministro de queroseno. Destacó su capacidad de refino y la estabilidad de la cadena de distribución, reduciendo el riesgo en el corto plazo. Sí advirtió, en cambio, que otros operadores con mayor exposición al mercado de crudo podrían tener dificultades para absorber estos costes.
Bajo todo este panorama, Ryanair ha anticipado una previsible subida de precios de los billetes de avión. La reducción de capacidad de ciertas aerolíneas (como Lufthansa o KLM), unida a la fuerte demanda y a la tendencia hacia reservas más tardías, tendrá como consecuencia una serie de incrementos en las tarifas, especialmente en los meses de verano, entre julio y septiembre.
Coincidiendo con la entrega del dividendo, la aerolínea irlandesa ha vuelto a cargar contra la política tarifaria de Aena. Tras una intensa campaña contra la subida de tasas prevista —del 21% entre 2027 y 2031—, Wilson exclamó que el incremento de tasas y los 13.000 millones de euros de inversión prevista condicionarán los costes durante las próximas décadas.

