Por su parte, el tráfico creció un 9%, hasta alcanzar un récord de 200 millones de pasajeros, a pesar de los retrasos en las entregas de Boeing, ha indicado la aerolínea de bajo coste. Durante el ejercicio fiscal, Ryanair redujo su tarifa media en un 7% mientras incrementó en un 1% sus ingresos auxiliares. El coste por pasajero se mantuvo estable, lo que permitió ampliar su ventaja competitiva en costes frente a otras aerolíneas europeas, ha explicado.
A 30 de abril, la flota alcanzó las 618 aeronaves, de las cuales 181 son modelos B737 “Gamechanger”. De cara al verano de 2025, la compañía lanzará más de 160 nuevas rutas.
Asimismo, durante el ejercicio 2025, se llevó a cabo la recompra y cancelación del 7% del capital emitido, y se ha anunciado un dividendo final de 0,227 euros por acción, pagadero en septiembre, sujeto a la aprobación de la Junta General.
Durante el próximo año, la compañía planea amortizar los bonos vencidos (incluido uno de 850 millones en septiembre de 2025 y otro de 1.200 millones en mayo de 2026), mientras sigue financiando su inversión en aeronaves y motores con recursos internos. Ryanair ha subrayado que la Junta sigue comprometida con los retornos a los accionistas y ha aprobado una recompra adicional de acciones por 750 millones de euros, que probablemente se llevará a cabo en los próximos 6 a 12 meses.
O’Leary, CEO del grupo, ha destacado que el principal motor del crecimiento fue la caída del 7% en las tarifas, lo que impulsó un fuerte aumento del tráfico de pasajeros en un 9%, superando los 200 millones. Esto permitió que los ingresos totales crecieran un 4%, hasta alcanzar los 13.950 millones, con un incremento del 1% en los ingresos por vuelos regulares, a pesar de los «continuos retrasos en las entregas de aviones Boeing». «La falta de Semana Santa completa en el primer trimestre, la presión del gasto del consumidor (provocada por tipos de interés altos durante más tiempo y la inflación en el primer semestre) y una fuerte caída en las reservas a través de agencias online antes del verano de 2024 requirieron de estímulos de precios repetidos», ha indicado.
En cuanto a la liquidez, Ryanair disponía, a 31 de marzo, de casi 4.000 millones en efectivo bruto y una deuda neta de 1.300 millones.