La pérdida de apoyos parlamentarios y el creciente distanciamiento de Junts han complicado la estabilidad de la legislatura, mientras el Ejecutivo afronta además la presión derivada de diversos casos de corrupción.
Según informó laSexta, Pedro Sánchez habría encargado encuestas rápidas para medir el impacto político de la derrota y evaluar las perspectivas electorales del PSOE en caso de una convocatoria anticipada. El objetivo es conocer el alcance del desgaste sufrido por el Gobierno y las posibles consecuencias en las urnas.
La posibilidad de adelantar las elecciones ya se discute dentro del PSOE. Mientras algunos dirigentes consideran que la caída de los decretos justificaría acudir a las urnas, otros prefieren esperar y analizar el efecto de las movilizaciones sociales de este fin de semana.
A estos sondeos se suma el trabajo habitual del CIS, que habría incorporado preguntas sobre la situación política y la intención de voto en su estudio de octubre. Además, en las últimas horas numerosos ciudadanos han asegurado haber recibido llamadas de encuestadoras interesadas en conocer su opinión sobre la vivienda y la actualidad política.
Diversos analistas interpretan este movimiento demoscópico como una señal de que Moncloa estudia seriamente todas las opciones. El calendario electoral permitiría celebrar elecciones generales el próximo 29 de noviembre si Sánchez decidiera disolver las Cortes en los próximos días. El presidente dispone ahora de un breve margen para analizar los datos antes de decidir entre intentar agotar la legislatura o convocar elecciones anticipadas.

