La operación tendrá una contraprestación máxima de unos 1.908 millones de euros y se abonará íntegramente con acciones de nueva emisión de Santander. La oferta incorpora una prima del 15% sobre el precio de referencia de las units de Santander Brasil.
Los accionistas que acepten recibirán acciones del banco español, entregadas a través de certificados negociables en las bolsas de São Paulo y Nueva York. Si todos los minoritarios acudieran a la oferta, Santander emitiría alrededor de 156 millones de nuevas acciones, equivalentes al 1,1% de su capital actual.
La entidad subraya que la operación es voluntaria, no busca excluir de bolsa a Santander Brasil y no exige un nivel mínimo de aceptación. No obstante, en función del resultado, los ADS de Santander Brasil podrían dejar de cotizar en Nueva York.
La presidenta de la entidad, Ana Botín, destacó que Brasil es uno de los mercados estratégicos del grupo y cuenta con sólidas perspectivas de crecimiento. Según el banco, la operación refuerza su apuesta por el país, simplifica la estructura corporativa y responde a su política de asignación eficiente de capital.
Santander estima que la adquisición tendrá un impacto neutral en capital y contribuirá a elevar el beneficio por acción y el valor contable tangible por acción a partir de 2028. Además, considera que ofrece a los accionistas minoritarios una oportunidad atractiva para incorporarse a un grupo financiero global y diversificado.
La operación queda sujeta a las autorizaciones regulatorias pertinentes, a la aprobación de la ampliación de capital por la junta de accionistas y al cumplimiento de las condiciones habituales en este tipo de transacciones.

