Durante más de cinco décadas, el polo ha formado parte de la esencia de Sotogrande. Introducido desde Filipinas por la familia fundadora de Sotogrande junto al empresario Enrique Zóbel, este deporte ha impulsado el posicionamiento del destino como uno de los grandes referentes internacionales del polo y del estilo de vida mediterráneo, reuniendo cada verano deporte de élite, tradición, gastronomía y una exclusiva agenda social
Sotogrande se prepara un año más para convertirse en el epicentro internacional del polo con la celebración de una nueva temporada en el circuito de Ayala Polo Club, que este 2026 conmemora además 55 ediciones del Torneo Internacional de Polo, consolidándose como una de las citas deportivas y sociales más emblemáticas del verano europeo.
Con una combinación única de competición de alto nivel, estilo de vida mediterráneo y experiencia social, la temporada reafirma el posicionamiento de Sotogrande como destino de referencia global para el polo y el turismo de lujo. Un torneo internacional con los mejores polistas del mundo La edición de este año contará con un mínimo estimado de 24 equipos repartidos en tres categorías, lo que supone la presencia de entre 96 y 100 jugadores profesionales en el destino durante la temporada alta. El carácter internacional del torneo vuelve a ser uno de sus grandes distintivos, con representación confirmada de países como España, Argentina, Emiratos Árabes Unidos, Brunei, Francia, Alemania, Reino Unido, Suecia, Suiza, Corea del Sur, Países Bajos, Estados Unidos, Australia y Uruguay, entre otros. Además, el circuito reunirá a algunas de las grandes figuras del polo mundial, incluyendo jugadores como Barto Castagnola (actual campeón defensor de la Copa de Plata y Copa de Oro), Poroto Cambiaso, Facundo Pieres, Pablo Mac Donough, Antonio Heguy, Tomás Panelo, Pascual Sáinz de Vicuña y Pelayo Berazadi
55 años de historia: de la icónica “cancha de la playa” al polo global El Torneo Internacional de Polo de Sotogrande celebra este año su 55 aniversario, un hito que refuerza su legado como uno de los eventos deportivos más históricos de Europa.
Sus orígenes se remontan a la visión de Enrique Zóbel —en cuyo honor se celebra el Memorial Fundador Enrique Zóbel en el mes de julio— y Ramón Mora Figueroa, impulsores de un proyecto que transformó la región en un referente internacional del polo. La primera cancha, situada en la zona donde hoy se encuentra Trocadero, es recordada como la emblemática e histórica “cancha de la playa”, origen de una tradición que hoy forma parte del ADN de Sotogrande. Más allá de la competición, el torneo se ha consolidado como un punto de encuentro social y lifestyle, atrayendo a personalidades del ámbito cultural, empresarial y mediático.
La organización del torneo moviliza cada temporada un importante dispositivo humano, con aproximadamente 135 profesionales trabajando en el evento (con variaciones entre 125 y 150 personas en función de las jornadas de semifinales y finales), incluyendo producción, staff técnico, azafatos, servicios y seguridad.
En términos de impacto, la edición anterior registró alrededor de 50.000 asistentes, consolidando el torneo como uno de los grandes motores de actividad turística y social del verano en la zona. El impacto económico total generado en el territorio asciende a €13.419.680, reforzando el papel del polo como dinamizador clave del destino. Punto de encuentro imprescindible para la élite internacional Más allá de la competición, el polo constituye uno de los grandes pilares de la propuesta deportiva y de entretenimiento de Sotogrande. Cada temporada, el torneo reúne a algunos de los mejores jugadores del mundo y atrae a visitantes internacionales que encuentran en el destino una combinación única de deporte de élite, alta gastronomía, ocio, exclusividad y estilo de vida mediterráneo. Todo ello contribuye a reforzar el posicionamiento de Sotogrande como uno de los destinos estivales más exclusivos de Europa y un punto de encuentro imprescindible para la élite internacional.
