Es la primera vez que Telefónica realiza una emisión en dólares australianos. Esta operación está alineada con la búsqueda de las mejores alternativas de financiación para la compañía. Con ella, logra el objetivo de abrir una nueva base inversora y diversificar sus fuentes de financiación a nivel global.
La emisión consta de dos tramos: uno por un importe de 300 millones de dólares australianos (unos 183 millones de euros), con vencimiento el 30 de junio de 2032, tiene un cupón del 5,962% anual, pagadero semestralmente y un precio de emisión a la par (100%); y otro por importe de 400 millones de dólares australianos (unos 244 millones de euros), con vencimiento el 30 de junio de 2036, tiene un cupón del 6,552% anual, pagadero semestralmente y un precio de emisión a la par (100%).
El desembolso y cierre de esta emisión está previsto que se realice el 30 de junio de 2026. Se solicitará la admisión a negociación de los bonos en la Bolsa de Valores de Australia (Australian Securities Exchange).
