Una situación a la que se suman también los híbridos enchufables, que ya alcanzan un 9,7% del mercado, y cuyas cifras achacan desde Acea (Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles) a los planes de incentivos fiscales de los diferentes países. Unas cifras que representan una tendencia que se viene viendo en los últimos tiempos: usuarios y compradores son cada vez menos reticentes a los coches de energía verde. Una situación a la que se suma, además, que las motorizaciones de combustión van cayendo poco a poco, con la gasolina y el diésel que ‘se conforman’ con una cuota de mercado del 30,1% hasta mayo, notablemente por debajo del 38% que cosechaban el año pasado.
Desde enero hasta mayo se han matriculado 950.521 coches eléctricos (BEV) nuevos, una cifra que desde ACEA atribuyen directamente al empuje de algunos grandes mercados europeos. Es el caso de Italia, que registró un crecimiento del 75,7%, Francia (55,4%) o Alemania (40,9%). Una situación muy similar a la que han registrado los híbridos enchufables, con 460.217 unidades vendidas, pues en el país transalpino también aumentaron un 84,9%, al igual que en España (46,9%) o Alemania (16,1%). En definitiva, cifras que elevaron su cuota de mercado continental hasta el 9,7%, por encima del 8,3% de 2025.
A pesar del gran crecimiento de este tipo de mecánicas, los híbridos (HEV) siguen siendo la opción favorita de los ciudadanos europeos. En lo que va de año se han vendido 1.795.071 unidades gracias al crecimiento de algunos mercados como Italia (24,5 %), España (19,5 %), Alemania (5,4%) o Francia (2,2%). Una motorización que sigue ganando relevancia, con una cuota de mercado que ya llega al 37,8%.
De acuerdo con los datos hasta mayo publicados por Acea, las matriculaciones de gasolina descendieron un 18,2%, con un total de 1.065.071 coches. Un notable descenso propiciado por la caída en los principales mercados, como en Francia (36,8%), España (20,3%), Alemania (18,5%) o Italia (17,3%). Unos datos que dejan a este tipo de combustible en una cuota que cae del 28,5% al 22,4%.
Tampoco corre mejor suerte el diésel, que también ha sufrido un descenso del 16,6%. Esto sitúa a la motorización que en décadas pasadas fue favorita con unas matriculaciones del 7,6%, frente al 9,5% del mismo periodo del año anterior.

