Estados Unidos fue el principal proveedor, con el 21,4% del total, mientras que Oriente Medio apenas representó el 5,1% del suministro.
El crudo procedente de Oriente Medio sumó 219.000 toneladas, un 62% menos que un año antes y ligeramente por debajo de los niveles registrados desde el inicio del conflicto en Irán a finales de febrero. Todo el volumen importado de la región procedió de Arabia Saudí, mientras que Irak volvió a no registrar envíos a España.
Estados Unidos lideró el abastecimiento con 925.000 toneladas, un 22% más interanual. Le siguieron Nigeria, con 639.000 toneladas y un aumento del 151,8%, y México, con 587.000 toneladas, un 33,9% más.
Las importaciones de crudo de países de la OPEP crecieron un 25,8% respecto a junio de 2025 y representaron el 44,3% del total. Destacaron los incrementos de Nigeria (+151,8%) y Libia (+142,7%), mientras que Venezuela aportó 286.000 toneladas tras no registrar suministros en junio del año anterior.
Por el contrario, las compras a países no pertenecientes a la OPEP descendieron un 7,6%, aunque mantuvieron una cuota del 55,7%.
Por áreas geográficas, África fue la principal zona de abastecimiento, con el 38,9% del total y un crecimiento del 38,6%, seguida de América del Norte (35%), América Central y del Sur (15,5%), Europa y Eurasia (5,7%) y Oriente Medio (5,1%).
