«La economía española no se entiende sin EEUU», ha declarado, asegurando que «el vínculo es más sólido que el acero que sostiene el puente de Brooklyn».
Así lo ha expuesto el presidente del Gobierno durante su participación en las jornadas «Latinoamérica, Estados Unidos y España en el foro económico global», organizado por la Cámara de Comercio España – Estados Unidos, en la Japan Society de Nueva York en paralelo a la Asamblea General de la ONU.
«No solo somos socios comerciales, creo que somos socios esenciales y no solo somos aliados estratégicos. Creo que somos compañeros de travesía. No Solo somos amigos. Creo que somos familia», ha agregado ante empresarios del Viejo y el Nuevo Mundo, asegurando que la vocación de España es a la vez «europea, iberoamericana y trasatlántica».
En este marco, Sánchez ha aprovechado su visita a Estados Unidos para presentar la apuesta de España por las «energía limpia» como «puerta de entrada» a las inversiones internacionales en Inteligencia Artificial.
«Tenemos la conectividad, tenemos el talento, tenemos las energías renovables competitivas. Creo que contamos, honestamente, con un ecosistema, el segundo ecosistema emprendedor que más ha crecido la Unión Europea en los últimos cinco casos en el ámbito de la inteligencia artificial», ha expuesto. «Además, tenemos el compromiso de los poderes públicos con inversiones tan relevantes como por ejemplo la construcción de gigafactorías», ha expuesto, teniendo «»alfombra roja» «a quien quiera invertir, por ejemplo, a los centros de datos».
«A quien quiera invertir, y hacerlo bien, brazos abiertos», ha dicho, matizando eso sí que las inversiones en centros de dato deben asegurar «empleo de calidad», «soberanía tecnológica», «empleo», uso de «proveedores locales».
En paralelo, Sánchez ha incidido en la necesidad de implementar esfuerzos colegiados de regulación de las nuevas tecnologías. No basta, ha dicho, «un único actor para poner orden en inteligencia artificial. Las democracias tienen que abrir el gran debate a nivel nacional» y global, «en un mundo convertido demasiadas veces en un tablero de risk».
