Según el índice PMI flash de S&P Global, el indicador compuesto avanzó de 52 a 53,1 puntos, lo que apunta a un crecimiento trimestral del PIB del 0,4%.
El aumento de la actividad vino acompañado de una mejora de los nuevos pedidos, que registraron su mayor avance desde mayo de 2022. Destacó especialmente la recuperación de los pedidos del exterior, que crecieron por segundo mes consecutivo tras más de cuatro años de descensos. Este dinamismo permitió además la primera acumulación de pedidos pendientes desde junio de 2022.
La creación de empleo continuó por segundo mes seguido, aunque de forma moderada. El incremento se concentró en el sector servicios, mientras que el empleo industrial permaneció estable. Asimismo, las empresas manufactureras elevaron ligeramente sus compras para atender la demanda y estabilizar sus inventarios.
Sin embargo, las presiones inflacionistas volvieron a intensificarse. Tanto los costes de los insumos como los precios de venta registraron sus mayores aumentos en cuatro meses, en un contexto marcado por el encarecimiento de la energía debido al conflicto en Oriente Medio.
