“No habían implementado las medidas necesarias para que el ferrocarril funcione de manera segura”, añadió. Así lo sostuvo Samper en la comisión de investigación del Senado, donde afirmó que el accidente era “evitable” y que se produjo “una cadena de despropósitos”. Además, cuestionó que sea seguro viajar en tren en España y tachó de “irresponsabilidad” que sigan circulando trenes de alta velocidad.
“El ferrocarril es seguro en Japón donde en 50 años no ha habido ni un accidente mortal en la alta velocidad”, continuó Samper, que considera especialmente grave que no se haya implantado un sistema de detección automática de roturas de carril como, según aseguró, existe en Francia, Inglaterra o Japón. “La Marca España no tiene mucho que decir”, apostilló. “Tendrían que haber dimitido el presidente de Adif y quien lo ha puesto ahí”, afirmó Samper, quien explicó que así se lo trasladó al propio Puente en una reunión y que su respuesta fue que él “no había soldado el carril”. “Nos quedamos estupefactos”, lamentó.
Además, criticó que el titular de Transportes no se haya desplazado a Huelva para mantener una reunión con las víctimas, tal y como le pidió en esa reunión, que se prolongó durante tres horas.
“Hay evidencias de que el carril estuvo durante 22 horas roto”, sostuvo Samper, quien por ello considera que no es necesario esperar a que concluya la investigación para que Puente y Marco asuman responsabilidades. Además, expresó su temor en relación con posibles interferencias en la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF). Antes, Samper relató sus vivencias el día del accidente, que calificó como “una película de terror”. Viajaba en el tren Alvia, en el vagón 4, y criticó que se tardara una hora y media en atender a los pasajeros de ese tren de Renfe.
De hecho, explicó que él mismo, cuando decidió acercarse a las luces que se veían desde el Alvia porque seguían sin llegar los bomberos y las asistencias sanitarias se lo comunicó a un guardia civil que no tenía constancia de la existencia del tren de Renfe 45 minutos después del accidente. “No sé sabía dónde estábamos”, denunció.
Asimismo, lamentó que se produjera descoordinación en los servicios de emergencia de la Junta de Andalucía por el fallo de una aplicación que no se había reparado a pesar de que se había detectado bastante antes del día del accidente, lo que hizo que el 061 tuviera que trabajar con papel y lápiz, y pidió que se depuren responsabilidades sobre ello.
También denunció que las incidencias técnicas en ese tren se venían produciendo desde hacía tiempo y que, como usuario habitual, tenía miedo de que se pudiera producir un accidente por el “traqueteo” que no permitía trabajar en la bandeja, según denunció.
Por último, denunció que “las instituciones han llegado muy tarde” en la atención a las víctimas, sumado a las dificultades burocráticas y la lentitud para poder percibir las indemnizaciones. Asimismo, pidió que el reconocimiento de la categoría de víctima se base en el criterio de una compañía aseguradora, dejando fuera los daños leves o psicológicos. “Las víctimas fuimos todos los pasajeros”, defendió.
