Por tipo de vivienda, la tasa anual de la vivienda nueva se moderó 1,7 puntos, hasta el 7,4%. Por su parte, la variación de la vivienda de segunda mano se situó en el 12,9%, con una reducción de 0,6 puntos respecto a la registrada el trimestre anterior. La variación trimestral del IPV general en el segundo trimestre fue del 3,4%. Por tipo de vivienda, los precios de la vivienda nueva aumentaron un 1,0% en el segundo trimestre de 2026 respecto al primero. Por su parte, los de la vivienda de segunda mano subieron un 3,7%.
Los precios de la vivienda presentaron tasas anuales positivas en todas las comunidades y ciudades autónomas en el segundo trimestre. Las mayores subidas de precios se produjeron en la ciudad autónoma de Ceuta (15,2%), Principado de Asturias (15,0%) y Castilla y León (14,8%). Y las menores, en Comunidad Foral de Navarra (9,5%), País Vasco (10,0%) y Cataluña (10,1%).
Desde el portal inmobiliario pisos.com, su director de Estudios, Ferran Font, destaca que “el mercado mantiene en el segundo trimestre una clara tendencia al alza”. “El precio de la vivienda registra un incremento interanual del 12,2%, encadenando ya más de diez años de avances y manteniéndose en tasas de dos dígitos, hechos que muestran la fortaleza que sigue mostrando el mercado. La evolución acumulada durante los últimos años ha llevado además a los precios a situarse claramente por encima de los máximos registrados durante la burbuja”. La evolución territorial vuelve a mostrar la heterogeneidad del mercado, aunque el denominador común sigue siendo una tendencia al aumento de precios. Asturias lidera las subidas, con un incremento interanual del 15%, mientras que Aragón alcanza el 14,6% y Murcia y La Rioja registran un 14,4%. En el extremo contrario, Navarra es la única comunidad que se mantiene por debajo de los dos dígitos, con un crecimiento del 9,5%, mientras que Cataluña se sitúa en el 10,1%.
Por su parte, Garriga, director general de Trioteca señala que “no estamos ante una demanda alimentada por crédito fácil, sino ante compradores solventes que se encuentran con una oferta demasiado limitada y con muy pocas alternativas de obra nueva”.
El precio de la vivienda libre subió un 12,2% interanual durante el segundo trimestre de 2026, según el Índice de Precios de Vivienda del Instituto Nacional de Estadística (INE). Aunque la tasa se moderó siete décimas respecto al trimestre anterior, el mercado acumula ya 49 trimestres consecutivos de incrementos, lo que supone algo más de 12 años de alzas ininterrumpidas. El avance está liderado por la vivienda de segunda mano, cuyo precio aumentó un 12,9% interanual y un 3,7% solo entre abril y junio. En contraste, la vivienda nueva registró un crecimiento anual del 7,4% y trimestral del 1%, reflejando una diferencia cada vez más evidente entre ambos segmentos.
Otro de los elementos más relevantes del IPV es la generalización territorial del encarecimiento. Todas las comunidades autónomas y las dos ciudades autónomas presentaron tasas interanuales positivas durante el segundo trimestre. Además, todos los territorios registraron incrementos de dos dígitos salvo Navarra, donde el precio aumentó un 9,5%.
La vivienda libre encadena 49 trimestres consecutivos de aumentos interanuales. Desde Trioteca señalan que esta trayectoria permite distinguir entre una variación puntual y un desequilibrio estructural del mercado. Además, la subida del 3,4% registrada entre abril y junio se suma al incremento trimestral del 3,5% observado durante los tres primeros meses del año. Aunque ambos porcentajes no deben sumarse directamente, su acumulación sitúa el encarecimiento durante el primer semestre en torno al 7%. De este modo, una parte muy relevante del incremento anual se ha concentrado en apenas seis meses.
Para un inmueble valorado en 250.000 euros al inicio del año, un aumento acumulado próximo al 7% supondría un encarecimiento teórico de alrededor de 17.500 euros. Esta evolución dificulta que el ahorro de los hogares avance al mismo ritmo que la entrada necesaria para comprar, incluso cuando las condiciones hipotecarias continúan siendo competitivas.
En definitiva, “el dato del INE no debe interpretarse como el inicio de una normalización. Mientras la vivienda continúe encareciéndose a doble dígito y la oferta nueva tenga un peso tan reducido, comprar seguirá exigiendo cada vez más ahorro. La solución no pasa por expulsar demanda solvente del mercado, sino por ampliar las alternativas residenciales disponibles”.
