La compañía eléctrica ha obtenido un beneficio bruto de explotación (ebitda) de 1.632 millones en el primer trimestre del año, un 14% más, gracias primero a la gestión eficiente y disciplinada de la red bajo el nuevo marco retributivo y, segundo, a la resiliencia de los negocios liberalizados de generación y comercialización en un entorno de incertidumbre geopolítica y volatilidad en los mercados. Fruto de ello, el beneficio ordinario neto ha alcanzado los 725 millones, un 24% más que en el mismo periodo de 2025.
El beneficio bruto de explotación (ebitda) alcanza 1.632 millones, un 14% más.
La compañía asegura al mercado el cumplimiento de las metas de ebitda, entre 5.800 y 6.100 millones de euros, y resultado neto, entre 2.300 y 2.400 millones, para el presente ejercicio gracias a la resiliencia del negocio liberalizado, la aportación del nuevo marco regulatorio en redes unido a la gestión eficiente de esta infraestructura, así como al plan de eficiencia en marcha.
La compañía pone el foco en tres ejes clave para afrontar los desafíos del sector: proteger a los consumidores mediante una aceleración de la electrificación y del despliegue renovable, dentro de un mix descarbonizado; mayor inversión en red para desbloquear oportunidades de crecimiento y dar más seguridad al sistema; y, para que esto sea posible, desbloquear el aumento del límite inversor en la red de distribución para asegurar el gasto de capital necesario.
El nuevo consejero delegado, Gianni Armani, aseguró en su primera presentación de resultados ante los analistas que el potente desempeño operacional y financiero proporciona la visibilidad necesaria para confirmar los objetivos de Endesa para el conjunto del año. Estos, presentados en febrero pasado, pasan por obtener un ebitda de entre 5.800 y 6.100 millones y un resultado ordinario neto de entre 2.300 y 2.400 millones.
El primer directivo repasó la evolución de la generación, que crece un 8% entre enero y marzo hasta 14,2 TWh, gracias a la mayor aportación de las renovables (notablemente de la hidráulica, con los embalses en cotas récord); un volumen de ventas liberalizadas (18 TWh en total) ligeramente descendente en el segmento de B2B y estable en B2C; y un crecimiento del 3% en la base de clientes del mercado libre, hasta 6,4 millones, tras la integración efectiva de los algo más de 300.000 clientes eléctricos de Energía Colectiva (como parte de la alianza alcanzada en 2025 y operativa desde enero de 2026 con MasOrange).
España se ha mantenido además, dentro de Europa, como uno de los países con precios eléctricos mayoristas más competitivos, pese a la volatilidad y el nivel históricamente alto de los costes de servicios auxiliares durante este trimestre. Así, el promedio del precio del pool ha sido de 44 euros/MWh, un 48% menos que en el primer trimestre de 2025, a los que hay que sumar 24 euros procedentes del coste de esos servicios. Este nivel de precios en el pool subraya la exposición limitada de España a los precios del gas gracias a sus fuentes renovables y a la ventaja de contar con una flota nuclear fiable.
Desde el lado de la demanda, en el ámbito peninsular el consumo ajustado crece un 1,1% en general y un 1,7% en las áreas de distribución de Endesa, gracias a los segmentos residencial y servicios y pese a la caída en el sector industrial principalmente debida a las incertidumbres geopolíticas. La saturación de la red afecta a la conexión de nueva demanda, lo que evidencia que es crítico fomentar nuevas inversiones en red que resuelva los cuellos de botella.
