Por tipo de vivienda, la tasa anual de la vivienda nueva disminuyó 2,4 puntos, hasta el 9,7%. Por su parte, la variación de la vivienda de segunda mano se situó en el 13,4%, con un incremento de 0,6 puntos respecto a la registrada el trimestre anterior. Por tipo de vivienda, los precios de la vivienda nueva aumentaron un 0,6% en el tercer trimestre de 2025 respecto al segundo. Por su parte, los de la vivienda de segunda mano subieron un 3,3%.
• La tasa de variación anual del Índice de Precios de Vivienda se situó en el 12,8%.
• La variación anual de la vivienda nueva fue del 9,7%, y la de segunda mano del 13,4%.
• Los precios de la vivienda subieron un 2,9% respecto al trimestre anterior.
Por tipo de vivienda, los precios de la vivienda nueva aumentaron un 0,6% en el tercer trimestre de 2025 respecto al segundo. Por su parte, los de la vivienda de segunda mano subieron un 3,3%.
Los precios de la vivienda presentaron tasas anuales positivas en todas las comunidades y ciudades autónomas en el tercer trimestre.
Las mayores subidas de precios se produjeron en Región de Murcia (15,0%) y Aragón (14,6%). Y las menores, en Comunidad Foral de Navarra (10,9%) y Cataluña (11,3%).
En esste contexto, el número de inscripciones de certificaciones por ejecuciones hipotecarias iniciadas en los registros de la propiedad en el tercer trimestre de 2025 fue de 4.016, lo que supuso un descenso del 3,8% respecto al mismo periodo del año anterior. Las ejecuciones sobre viviendas de personas físicas se incrementaron un 19,7%. Entre ellas, las iniciadas sobre viviendas habituales crecieron un 19,3%.
Las ejecuciones hipotecarias sobre viviendas concentraron el 68,3% del total de ejecuciones hipotecarias en el tercer trimestre. El 51,4% del total de ejecuciones hipotecarias eran viviendas habituales de personas físicas, el 5,9% de personas jurídicas y el 11,0% otras viviendas de personas físicas. Por su parte, las ejecuciones hipotecarias de otras urbanas representaron el 22,6% del total. El 6,9% de las ejecuciones hipotecarias en el tercer trimestre fueron sobre viviendas nuevas y el 93,1% sobre usadas. El número de ejecuciones hipotecarias sobre viviendas nuevas disminuyó un 42,0% en tasa anual, mientras que el de usadas aumentó un 11,6%. El 15,7% de las ejecuciones hipotecarias iniciadas sobre viviendas en el tercer trimestre correspondió a hipotecas constituidas en 2006, el 15,3% a hipotecas constituidas hasta 2004 y el 15,2% a hipotecas de 2007. El periodo 2005-2008 concentró el 49,0% de las ejecuciones hipotecarias iniciadas este trimestre.
Las comunidades con mayor número de certificaciones por ejecuciones hipotecarias sobre el total de fincas este trimestre fueron Andalucía (896), Cataluña (793) y Comunitat Valenciana (655). Por su parte, La Rioja (17), Comunidad Foral de Navarra (18) y Cantabria (34) registran el menor número. En el caso de viviendas, Andalucía (661), Cataluña (568), y Comunitat Valenciana (443) presentaron el mayor número de ejecuciones. Los menores se dieron en La Rioja (10), Comunidad Foral de Navarra (14) y Cantabria (21).
De esta manera, el organismo oficial arroja luz sobre el mercado y aporta datos nacionales sobre la evolución del precio de la vivienda en España durante el tercer trimestre del año. Desde el portal inmobiliario pisos.com, su director de Estudios, Font, destaca que “el precio de la vivienda en España acelera hasta máximos históricos”. “Además, no sólo se sitúa en valores récord, sino que únicamente al inicio del 2007 el precio de la vivienda subía más rápido que el 12,8% interanual registrado en esta ocasión”. Como no puede ser de otra manera, estos aumentos son visibles tanto en la vivienda nueva como la usada, que crecen un 9,7% y un 13,4% respectivamente. La heterogeneidad sigue siendo la tónica habitual en esta estadística desde que se inició la recuperación en 2015, si bien es cierto que en esta ocasión el precio de la vivienda crece a dos dígitos en todas las CCAA. Entre los aumentos destacan los de Castilla y León y la Comunidad de Madrid que crecen por encima del 14%.
En definitiva, se inicia la segunda mitad del 2025 acumulando un año creciendo por encima del 10% y marcando valores récord, como consecuencia del gran dinamismo que está viviendo el mercado. Hay una demanda muy activa que, alentada por la previsión de aumentos de precio y la situación de tipos de interés, está adquiriendo vivienda a ritmos que no se veía desde la burbuja inmobiliaria. A esta realidad hay que sumarle la de la oferta escasa y consecuentemente el augmento en los precios que estamos viendo. Esta es una situación que difícilmente cambiará a corto plazo ya que ninguno de los factores que la determinan parece que vaya a sufrir ningún cambio relevante.
