El volumen total de inversión comprometido supera los 40.000 millones de euros y se destinará a ferrocarriles, aeropuertos, puertos y carreteras, con el objetivo de ampliar capacidades, modernizar sistemas, mejorar la conectividad logística y avanzar en sostenibilidad.
El mayor esfuerzo se concentrará en el ferrocarril y el sistema aeroportuario, sin dejar de lado programas relevantes en puertos y carreteras. En el ámbito ferroviario, el Ministerio prepara un nuevo convenio de financiación para Adif y Adif Alta Velocidad que permitirá movilizar cerca de 20.000 millones de euros en los próximos cinco años. Este marco dará continuidad al elevado ritmo inversor reciente y consolidará el giro estratégico hacia la red convencional, las Cercanías y el transporte de mercancías, frente a una alta velocidad que se acerca a su fase final de expansión.
Por primera vez, en 2025 la inversión en red convencional superó a la destinada a alta velocidad, representando el 53% del total. Desde 2017, la inversión ferroviaria se ha triplicado y la dedicada a red convencional se ha multiplicado por siete. Además, Adif prevé elevar el gasto anual en mantenimiento hasta los 1.800 millones de euros al final de la década. El plan incluye proyectos en numerosos corredores, ampliaciones de grandes estaciones y el impulso de autopistas ferroviarias para aumentar la cuota del tren en el transporte de mercancías.
El segundo gran eje inversor es el aeroportuario. Aena ha presentado el DORA III para el periodo 2027 2031, con un presupuesto de 12.888 millones de euros, el mayor de su historia, enfocado a ampliar capacidad y modernizar instalaciones ante un crecimiento del tráfico que podría superar los 400 millones de pasajeros anuales en 2031. Madrid Barajas y Barcelona El Prat concentrarán más de la mitad de la inversión, junto con actuaciones relevantes en aeropuertos turísticos y en Canarias, además de proyectos de digitalización, seguridad y eficiencia energética.
En puertos, Puertos del Estado prevé movilizar más de 7.000 millones de euros entre 2025 y 2029 para ampliar infraestructuras, mejorar accesos y avanzar en descarbonización. Destacan actuaciones en Valencia, Barcelona, Algeciras, Las Palmas y Tenerife, así como inversiones en electrificación de muelles y accesos ferroviarios y viarios.
Por último, en carreteras, Transportes prepara un plan de conservación de 1.629 millones de euros para reducir el déficit de mantenimiento acumulado, complementado por actuaciones en marcha financiadas con fondos europeos. En conjunto, estos programas configuran una de las mayores oleadas inversoras en infraestructuras de las últimas décadas, orientada a reforzar la capacidad, la conectividad y la adaptación tecnológica y ambiental de las redes de transporte españolas.
