En efecto, este gravamen ha experimentado un incremento del 14,6 % entre 2018 y 2024, último año con datos disponibles. Por el contrario durante los seis años del gobierno de Rajoy solo repuntó un 5,56 %. Con Rodríguez Zapatero, entre 2004 y 2011, el incremento fue del 8,01 %, algo más de la mitad. En cambio, durante el gobierno de José María Aznar (1996-2004) cayó un 9,32 %.
Y ¿cómo se producen esas desviaciones entre unos y otros? Muy sencillo, basta con no adaptar los tramos impositivos como consecuencia de la crisis inflacionaria vivida en España y en Europa. Como consecuencia de las subidas de precios a raíz de la pandemia y la invasión rusa de Ucrania, muchas empresas y el sector público revalorizaron los salarios y las pensiones, lo que hizo que los afectados pasaran de tramo impositivo sin que hubiera una mejora real de su poder adquisitivo.
Puesto que el Gobierno optó por no deflactar dichos tramos del IRPF (19 % a los que ingresen 12.450 euros; 24 % hasta 20.200; 30 % hasta 35.200…) la recaudación se ha disparado de forma automática hasta el valor más alto de la serie histórica, que se remonta a 1995. Es lo que se conoce como progresividad en frío, que según un informe del Banco de España permitió engordar las arcas del Estado en 11000 millones de euros entre 2019 y 2024.
Y así seguirá ocurriendo. Mientras que en 2019 la recaudación por IRPF era de 86.000 millones, en 2024 alcanzó los 124.000; y ha escalado –según una estimación de Funcas– hasta los 160.000 millones en 2025: un alza superior al 80 %.
El incremento impacta especialmente sobre las clases medias. Para una persona casada y con dos hijos que en 2017 cobrara 19.830,12 euros y en 2023 ingresara, por el ajuste de la inflación, 23.249,00 euros; el tipo medio impositivo habría crecido en 5,6 puntos porcentuales, multiplicando la cuota íntegra del IRPF por 4,76 %. Para una persona casada y con un hijo, su incremento del tipo impositivo medio fue de 5,23 puntos porcentuales, multiplicando la cuota íntegra por 2,6 veces. Y en el caso de una persona sin hijos, la subida del tipo impositivo medio creció 5,27 puntos porcentuales, duplicando su cuota íntegra total.
Pero según Sánchez la economía, la suya, va como un tiro, !Y tanto¡ El problema es que él no lo nota, pero los ciudadanos sí.
