El PMI compuesto de la eurozona cae de los 51,9 a los 50,5 puntos, mínimo de 10 meses. Aunque se mantiene -por poco- en zona de expansión, la lectura queda por debajo de la esperada de 51 puntos. Mientras que el PMI manufacturero ha sido la cara, con una recuperación reflejada en un salto de los 50,8 puntos a los 51,4, la cruz ha venido del PMI servicios, que cae del 51,9 al 50,1. Williamson, analista de S&P Global Market Intelligence, lo resume así en el informe con los datos: «Los PMI están activando las alarmas de estanflación a medida que la guerra en Oriente Medio impulsa los precios intensamente al alza mientras desalienta el crecimiento». Como anticipan los indicadores generales sectoriales, la desaceleración del crecimiento se debió en gran medida a un nivel de casi paralización de la actividad comercial en el sector servicios. Por su parte, la producción manufacturera aumentó modestamente y a un ritmo que fue ligeramente más lento que el de febrero.
El crecimiento de la actividad total se estancó a raíz de una reducción de los nuevos pedidos. En particular, el informe con los PMI destaca que la tasa de inflación de los costes de los insumos se aceleró intensamente tras el estallido de la guerra en Oriente Medio hasta alcanzar la más rápida en poco más de tres años. Los precios de venta también aumentaron a un ritmo más marcado, pero la aceleración fue mucho menos pronunciada que la observada para los costes de los insumos. La guerra también ha causado problemas en las cadenas de suministro y los fabricantes informaron del mayor alargamiento de los plazos de entrega de los proveedores de más de tres años y medio. Por otra parte, las empresas encuestadas redujeron marginalmente el empleo y se mostraron mucho menos optimistas que en febrero con respecto a las perspectivas para la actividad total en los próximos doce meses.
El empleo volvió a decaer en marzo, que marcó el tercer mes consecutivo en el que se registró una reducción marginal de los niveles de empleo. La caída en general de las plantillas se concentró en el sector manufacturero, donde se han registrado recortes ininterrumpidos desde junio de 2023. «Los costes de las empresas están aumentando al ritmo más rápido en más de tres años debido a la subida de los precios de la energía y la obstaculización de las cadenas de suministro como resultado de la guerra. Los retrasos en las entregas de los proveedores han subido rápidamente, hasta su máxima desde mediados de 2022, y en gran parte se relacionan con problemas de transporte», sintetiza Williamson en el informe.
Los datos de la encuesta de S&P Global indican que el crecimiento del PIB de la zona euro se desacelerará hasta una tasa trimestral de casi 0,1 % en marzo, y los indicadores a futuro apuntan a un mayor riesgo de recesión en los próximos meses, subrayan sus economistas. El indicador de precios de la encuesta señala, a su vez, que la inflación de los precios al consumidor se acelera hasta cerca del 3 %, mientras que la presión de los costes probablemente hará aumentar la inflación.
Como suele ocurrir con los PMI preliminares, la atención se centra en el desglose publicado para las dos mayores economías de la región: Alemania y Francia. La actividad del sector privado alemán disminuyó más de lo previsto debido al aumento de las presiones sobre los costes provocado por los combates en Oriente Medio. El PMI compuesto cayó a 51,9 en marzo desde 53,2 el mes anterior. Los analistas esperaban un descenso a 52,2. El indicador manufacturero del país mejoró sorprendentemente, en parte debido a que los clientes acumularon inventario para evitar problemas en la cadena de suministro derivados de la guerra con Irán. El indicador de servicios cayó y, con 51,2 puntos, quedó muy por debajo de las estimaciones de los analistas. Por su parte, la actividad empresarial en Francia se contrajo al ritmo más rápido desde octubre, ya que la guerra con Irán amenaza con descarrilar la recuperación económica del país. El índice compuesto cayó a 48,3 en marzo desde 49,3 en febrero, manteniéndose por debajo de la crítica marca de 50. Los analistas consultados por Bloomberg habían anticipado un descenso a 49,3. Si bien el sector manufacturero se mantuvo en terreno de crecimiento, incluso mejorando ligeramente con respecto al mes anterior, el indicador para el sector servicios cayó a 48,3.
