Además, el consumo de no residentes podría verse beneficiado por las tensiones geopolíticas, dando soporte a la actividad especialmente en las islas, el Mediterráneo y Madrid. Para 2027, el servicio de estudios de BBVA prevé una revisión al alza del PIB de cuatro décimas, hasta el 2,4%, impulsada por la recuperación de la industria y el mayor dinamismo de las exportaciones de bienes, en un contexto de normalización del precio del petróleo y mayor demanda europea de impulso del gasto público. Este mayor dinamismo favorecerá especialmente a las comunidades del norte con mayor peso industrial, que podrían crecer por encima de la media, mientras que la progresiva normalización del turismo y el agotamiento de su capacidad de crecimiento podrían limitar el avance en las islas.
El crecimiento del PIB en España en 2025 alcanzó el 2,8% en el conjunto nacional, de acuerdo con los datos publicados por el INE, lo que supone 0,1 puntos menos de lo anticipado anteriormente. A nivel regional, las revisiones en las previsiones son marginales y no afectan a la jerarquía de crecimiento apuntada en la anterior publicación de enero de este año. Así, el turismo siguió desacelerándose, pero el conjunto del año fue positivo, y mantuvo a Canarias y Baleares en el grupo de cabecera (3,4% y 3,2%, respectivamente). La Comunitat Valenciana (3,2%), impulsada por la inversión y la construcción por las medidas tras la DANA, habría liderado también el crecimiento.
Por su parte, la evolución de las exportaciones de bienes presenta un comportamiento desigual entre regiones. Madrid (3,1%), Andalucía (3,0%) y Castilla-La Mancha (3,1%) ven apoyada su mejoría de la actividad en n un mejor desempeño de las ventas al exterior y, junto con Murcia (3,1%), se vieron favorecidas por el buen tono del consumo privado, lo que las situaría por encima del promedio nacional.
En contraste, el resto de las regiones industriales —La Rioja (2,8%), Galicia (2,7%), Castilla y León (2,6%), Asturias (2,4%), Cantabria (2,3%), País Vasco (2,3%), Navarra (2,2%) y Aragón (2,2%) no muestran aún el esperado repunte de las exportaciones, lo que se traduce en crecimientos del PIB en línea o por debajo de la media de España. A este grupo se suma Cataluña (2,8%), también afectada por el menor dinamismo del comercio exterior, aunque el buen tono del consumo permite que crezca en línea con el promedio. Finalmente, en Extremadura (2,4%), el sector exportador muestra un buen tono, aunque dada su menor relevancia en el conjunto de la economía es insuficiente para evitar un aumento del PIB inferior al promedio.
En 2026 se mantiene la perspectiva de un sólido crecimiento del PIB de la economía española (2,4%). La Comunitat Valenciana (3,0%) seguirá beneficiándose del impulso a la inversión derivado de las medidas de apoyo tras la dana. El dinamismo de las exportaciones de servicios, tanto turísticos como no turísticos, junto con el efecto refugio frente a otros mercados, impulsará a la Comunidad de Madrid (2,7%) y a las islas —Baleares y Canarias (2,5%)—. Estas dos últimas son además las únicas regiones cuya previsión se revisa al alza respecto a enero. Por su parte, Murcia (2,5%) podría verse beneficiada por el aumento del gasto en defensa y la mejora del turismo nacional.
En un grupo intermedio, Cataluña, Castilla-La Mancha y Andalucía podrían crecer en línea con la media nacional (2,4%), con impactos diferenciales que tienden a compensarse. En Cataluña, los problemas en las infraestructuras y el menor dinamismo de las exportaciones de bienes se verían compensados por el impulso del turismo. En Andalucía, el avance a corto plazo se ve algo más condicionado por las inundaciones y las dificultades en las infraestructuras.
Por debajo de la media se situarán las comunidades del Cantábrico, afectadas por el encarecimiento de la energía y un contexto menos favorable para el comercio exterior: Galicia (2,3%), Cantabria (2,2%) y País Vasco, Asturias, Navarra y La Rioja (2,0%), junto con Aragón (1,9%). Aunque Cantabria y Navarra muestran un arranque de año algo mejor de lo previsto, se mantienen por debajo de la media. Por su parte, un inicio de 2026 más débil y un sector público relativamente menos dinámico explican el menor crecimiento de Castilla y León y Extremadura (1,8%).
Hacia delante, en 2027 BBVA Research revisa al alza las previsiones de crecimiento en la mayoría de las comunidades autónomas. La normalización del precio del petróleo y la mayor demanda europea impulsarán la recuperación de la industria y el avance de las exportaciones de bienes, favoreciendo un crecimiento superior a la media en Cataluña (2,5%) y en buena parte del norte —País Vasco, Navarra y Aragón (2,8%), La Rioja, Galicia y Cantabria (2,7%) y Castilla y León (2,5%)—. Además, el envejecimiento de la población en varias de estas regiones podría verse compensado por el aumento de las pensiones, ligadas a la inflación.
Por su parte, la Comunidad de Madrid crecería en línea con la media nacional (2,4%), apoyada en el mayor gasto en defensa, el dinamismo del consumo privado y el buen comportamiento de las exportaciones de servicios, especialmente las no turísticas. Asimismo, el aumento del consumo público —impulsado por el crecimiento de los salarios de los funcionarios y la ausencia de medidas de consolidación fiscal— favorecerá a las comunidades con mayor peso del empleo público, como Asturias (2,4%), Andalucía (2,4%), Castilla-La Mancha (2,3%) Extremadura y la Región de Murcia (2,2%). En contraste, la normalización del turismo y las limitaciones a su capacidad de crecimiento podrían moderar el avance en Canarias y Baleares (2,0%), si bien sus perspectivas mejoran respecto a lo previsto hace un trimestre. Finalmente, el progresivo agotamiento de los efectos de las ayudas postdana explica un crecimiento de la Comunitat Valenciana algo inferior al promedio (2,2%).
BBVA Research prevé que el crecimiento anual del empleo en términos EPA en España se sitúe en el 2,6% en 2025, moderándose hasta el 2,3% en 2026 y el 2,0% en 2027. En 2026, el crecimiento del empleo seguirá mostrando un tono favorable en la Comunitat Valenciana (3,3%), Madrid (2,7%), Castilla-La Mancha (2,6%) y Andalucía (2,5%), que crecerán por encima de la media nacional. Por el contrario, Asturias (1,2%), País Vasco (1,1%) y Aragón (1,1%) registrarían avances más limitados.
En 2027, la creación de empleo mantendría un ritmo algo más moderado, con Galicia (2,4%), La Rioja (2,3%), Andalucía (2,2%), Navarra (2,2%), Castilla-La Mancha (2,1%), Cataluña (2,1%), Cantabria (2,1%), Extremadura (2,1%) y Madrid (2,0%) entre las regiones con mayor crecimiento. En contraste, Baleares (1,6%), Castilla y León (1,6%), Murcia (1,6%), Canarias (1,5%) y Asturias (1,3%) mostrarían incrementos más contenidos, en línea con un menor impulso del turismo y de la demanda interna.

