Según han explicado fuentes del Ministerio de Sanidad, la embarcación permanecerá amarrada únicamente el tiempo imprescindible para asegurar el desarrollo seguro de las operaciones. Esta medida también permitirá agilizar la salida posterior del crucero con destino a Países Bajos.
Asimismo, ha asegurado que «la embarcación permanecerá atracada el tiempo mínimo imprescindible para garantizar la seguridad de los pasajeros y de los miembros del dispositivo de evacuación. La medida permitirá agilizar la partida del crucero hacia Países Bajos», añaden.
En este contexto, la ministra de Sanidad, García, «el fuerte viento y el oleaje hacían más seguro realizar así el desembarque de los pasajeros y el trabajo de los equipos de evacuación», y ha añadido que «después de días muy complejos, estamos ya en la última fase del operativo».
Por su parte, el presidente de Canarias, Clavijo, ha confiado este lunes en la «prioridad» de que la operación de desembarque de pasajeros se produzca «con todas las garantías, en el menor tiempo posible y que el crucero pueda partir cuanto antes hacia Países Bajos».
Pasadas las 5 de la tarde, el Ejecutivo central informó de que el viento y el oleaje estaban complicando las labores de desembarco de los pasajeros del MV Hondius. En concreto, hasta que la Capitanía Marítima ha tomado la decisión de proceder al amarre, la zódiac de la Guardia Civil continuaba dando vueltas junto al buque para hacer viable el primer desembarco de este lunes. Por su parte, los 22 tripulantes que deben desembarcar siguen a la espera de que las condiciones permitan su traslado al aeropuerto de Tenerife Sur en vehículos especiales de la UME, conocidos como autobuses burbuja
