Según fuentes cercanas a la empresa, durante el Consejo de Administración de hoy, «no se ha producido nada nuevo» aunque la reunión, a las 19 horas de este miércoles, no se ha dado por terminada.
De este modo, Escribano seguirá al frente de la compañía tras una semana caótica en el que se frenó la fusión de Indra con la empresa familiar de los hermanos Escribano, EM&E, para así eliminar el conflicto de interés del que se sostenía la Sepi para empujar la dimisión del presidente.
El envite de La Moncloa con Indra llevó a la compañía a perder en Bolsa más del 25% de su valor desde máximos históricos en algo menos de tres semanas.
Según apuntan, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), principal accionista de Indra con un 28% del capital, no habría promovido en la reunión del máximo órgano de gobierno ningún movimiento en relación con el directivo ante las repercusiones que las noticias de esta índole están teniendo los títulos de Indra en Bolsa, que acumulan un retroceso de casi el 26% desde que el pasado 4 de marzo alcanzase su máximo de 64,5 euros.
Todo apunta a que el Gobierno podría dejar “para más adelante” los posibles cambios en la cúpula de la multinacional, cuando la situación esté “algo más calmada”, con el objetivo de evitar una caída aún mayor del precio de las acciones, que reaccionan con caídas cuando surgen rumores sobre una eventual salida de Ángel Escribano de la presidencia.
Todo apunta a que Escribano cuenta con el apoyo de los socios y de sus representantes en el consejo
