José Luis Ábalos y Koldo García seguirán en prisión. Ambos han visto cómo se esfuma su última oportunidad de recuperar la libertad antes de que empiece el juicio del «caso mascarillas» el próximo 7 de abril. El Tribunal Supremo ha rechazado los recursos de ambos para intentar hacer valer su enésima petición de libertad tras el rechazo del instructor, el magistrado Leopoldo Puente.
Para los magistrados, nada ha cambiado desde su anterior petición, por lo que ratifica lo que ya expuso al respecto la Sala de Apelación el pasado 16 de enero. Sobre todo, la persistencia del riesgo de fuga, que la Fiscalía considera elevado. Tanto el Ministerio Público como la acusación popular se mostraron en contra de que Ábalos y Koldo saliesen de prisión. «Los fundamentos de la pretensión son sustancialmente los mismos», asegura el Supremo respecto a previas peticiones de libertad. Y cierra filas al instructor al ratificar que «la proximidad del señalamiento del juicio hace que la argumentación expuesta en orden al riesgo de fuga deba ser ratificada».
Y en cuanto a las quejas de los dos acusados de que no pueden preparar su defensa estando en prisión, la Sala recuerda que el pasado noviembre ya expresó «su acuerdo con las alegaciones de los acusados» y avaló que necesitan «espacios y tiempo para la preparación del juicio». Pero a este respecto se remite a Instituciones Penitenciarias pues les insta a dirigirse al centro penitenciario en el que están internados para que sus responsables, «en aplicación del ordenamiento vigente, habiliten espacios y tiempo para facilitar el derecho de defensa».
La Fiscalía Anticorrupción pide para Ábalos una condena de 24 años de prisión por delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de influencias y cohecho, entre otros delitos. Para Koldo García, reclama 19 años y medio de prisión, mientras que el empresario Víctor de Aldama se enfrenta a una petición de siete años de cárcel.

