Ayer martes, por la tarde, se desplazó en Falcon presidencial hasta la base naval Rota y posteriormente se desplazó al Palacio de las Marismillas, situado en el corazón del Parque Nacional de Doñana, Huelva. Sánchez no visitaba este enclave desde 2024, cuando pasó allí la Nochevieja.
Concretamente, el presidente aterrizó en Rota a las 17:15, apenas cinco minutos antes de la llegada de un C-130 Hercules de las Fuerzas Armadas estadounidenses procedente de Sigonella, Sicilia.
Cabe recalcar que el Palacio de las Marismillas ha sido tradicionalmente la residencia vacacional de los mandatarios españoles desde Felipe González, quien lo popularizó en los años 80 y 90. José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy también han utilizado este enclave, ya sea para descanso personal o con fines institucionales.
En el caso de Sánchez, su llegada a Sanlúcar de Barrameda, punto habitual de cruce hacia el Coto, estuvo acompañada por un amplio dispositivo de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, así como por un movimiento constante de vehículos y embarcaciones para cruzar el río Guadalquivir hacia la residencia.
Aunque en Moncloa no han confirmado oficialmente el inicio de las vacaciones, todo indica que Sánchez permanecerá en Doñana acompañado de su esposa,
