Bruselas plantea que países como España compartan sus reservas si hay carestía de fuel y descarta el impuesto a las energéticas. Es mas, el comisario Jorgensen, apostó por «una verdadera unión energética» de cara a reducir la dependencia del continente en materia de combustibles fósiles y aumentar su resiliencia ante nuevos conflictos geopolíticos como el que sacude actualmente a Oriente Medio. «Si fuéramos una verdadera unión energética, el potencial es inmenso. No solo inmenso, sino también necesario si queremos sustituir nuestros combustibles fósiles», afirmó durante su intervención en la sesión inaugural del congreso europeo de energía eólica WindEurope2026 que acoge estos días la capital del país.
«Estamos en medio de una nueva crisis, que ha llevado a algunas personas a argumentar que quizá deberíamos reconsiderar la prohibición sobre la energía rusa. Pero la invasión de Ucrania ya nos mostró hasta qué punto éramos vulnerables y hasta qué punto fue un error volvernos dependientes de un solo país. No podemos volver a cometer ese error. Nunca deberíamos volver a importar ni una sola molécula de energía rusa», sentenció.
En su discurso, el comisario energético comparó ambas situaciones, destacando que en el conflicto actual Europa está resistiendo mejor «porque tenemos más renovables en nuestro sistema». «Pero seguimos siendo extremadamente vulnerables, y solo hay una solución para librarnos de esa dependencia. Cada día, gastamos 500 millones de euros en combustibles. Es algo totalmente insostenible», afirmó.
En aras de acelerar el desarrollo de renovables en el continente, Jorgensen pidió «voluntad política» para «invertir de forma masiva en nuestras propias fuentes de energía, que además son mucho más baratas». «La eólica está, por supuesto, en el centro de esto. El potencial que tenemos en Europa para expandir nuestro sector eólico es enorme», consideró. Según explicó, el paquete de medidas que la Comisión ha presentado, y que se dará a conocer oficialmente este miércoles, propone aumentar la flexibilidad y la integración de los sistemas eléctricos europeos, y así aprovechar los enormes volúmenes de vertidos que se producen.
Otro de los puntos contenidos en el documento se centrará en agilizar el permitting, uno de los grandes cuellos de botella manifestados por el sector eólico. «Hoy en día se tarda fácilmente entre 5 y 10 años, y a veces incluso más de una década, en obtener un permiso para un nuevo parque eólico marino. En redes, la historia es la misma. Eso tiene que cambiar de manera fundamental. Y en la propuesta del paquete de redes proponemos exactamente eso», señaló el responsable europeo en materia energética. «Queremos que, como regla general, no tarde más de seis meses, o hasta dos años en lugares complicados, pero como regla general seis meses. Esto se puede hacer y esto debe hacerse. Todo el mundo debería poder entender por qué es tan importante acelerar estos procesos», agregó.
En su discurso en Madrid, Jorgensen también hizo alusión al reparto de costes para afrontar proyectos interestatales. «Necesitamos mejores reglas europeas para hacer que estas cosas funcionen de manera más fluida cuando se negocia entre países», indicó, sin ofrecer más detalles.
