Gándara, presidente de la Asociación de líneas Aereas, ha asegurado que estaría afectado directamente solo el 1,5% del tráfico total, aunque las mayores consecuencias estarían en el precio del queroseno para la aviación. Gándara ha garantizado que el suministro de este combustible, esencial para los aviones, en los aeropuertos españoles está asegurado. Lo que ha atribuido a los contratos de cobertura de las grandes compañías, que garantiza la adquisición de entre el 60 y 70% del combustible a determinados precios, la variedad de proveedores y a la capacidad de refino del país.
Gándara también ha asegurado que no prevén más cancelaciones, aunque ha justificado que las líneas aéreas hagan sus «ajustes» en base a la evolución de sus costes y la demanda o ante una situación de riesgo en determinados mercados. Sobre la decisión de Volotea de aplicar un recargo por combustible, el máximo responsable de la patronal de las líneas aéreas ha declinado pronunciarse sobre las políticas comerciales de las compañías.
Sobre la posible atracción de pasajeros que busquen destinos más seguros, en la patronal de las líneas aéreas se muestran prudentes, pero su presidente sí menciona «el efecto negativo para las zonas de conflicto de la desprogramación de asientos, incluso de zonas de alrededor como Chipre, Egipto o Turquía». Gándara sí habla «de la percepción de España y el Mediterráneo Occidental como un destino seguro». Cifras como el 3,2% de incremento de pasajeros acumulado en lo que va de año (65,63 millones de pasajeros), concluye, puede justificar esta sensación.
Sobre la baja proporción del tráfico afectado (un 1,5%), en el caso de los aeropuertos españoles, Gándara ha apuntado que será «un impacto menor» ya que no hay tantas rutas directas a la zona del conflicto y a Asia. El presidente de ALA ha destacado que, por la guerra en Irán, se han habilitado 2 corredores que soslayan el espacio aéreo de este país por el sur y norte del país. El principal problema, en cambio, ha advertido el máximo responsable de la patronal de las líneas aéreas, es el precio del combustible. Es decir, del queroseno para la aviación que es un derivado del petróleo.
Gándara ha advertido de que el precio del queroseno se ha duplicado en las últimas semanas hasta los 1.400/1.500 dólares por tonelada métrica, y que el combustible, representa un tercio de los costes de las líneas aéreas. Sin embargo, ha garantizado que el suministro está garantizado para los aeropuertos españoles el próximo verano. El máximo responsable de la patronal que agrupa a las líneas aéreas lo ha justificado en factores como los denominados contratos de cobertura, que garantizan a las líneas aéreas que los firman entre el 60 y 70% del consumo de queroseno a precios anteriores a la escalada producida por el conflicto.
El máximo responsable de la Asociación de Lïneas Aéreas ha explicado también ha destacado que en España tiene una menor dependencia del petróleo proveniente de Oriente Medio y lo ha cifrado en solo un 11,4% de las importaciones. «Estamos mejor que otros países de nuestro entorno», ha asegurado Gándara. La última variable que, para la patronal de las aerolíneas, asegura el suministro de queroseno es la mayor capacidad de refino de la industria española frente a otras naciones próximas. «Entre el 80 y 85% del queroseno que se consume en los aeropuertos españoles se refina aquí», ha apuntado el presidente de ALA.
Gándara se ha reafirmado en la recomendación tradicional de la Asociación de Líneas Aéreas a los consumidores, para que adquieran los billetes con la mayor antelación posible «para evitar los días de más demanda». Además de sostener que el precio de los billetes es el producto de la interacción entre oferta y demanda. El presidente ALA ha explicado la suerte de dilema, al que se enfrenta cada compañía aérea. Los contratos de cobertura garantizan hasta el 70% del consumo de queroseno a precios preguerra, sin embargo, lo restante se debe adquirir en el mercado. «Cada compañía debe elegir si lo traslada al precio de los billetes o lo cubre vía margen», ha advertido.
