Según destaca el portal oficial del Vaticano ‘Vatican News’, durante este año, Prevost ha repetido más de 400 veces la palabra ‘paz’ en sus discursos como obispo de Roma, desde la «paz desarmada y desarmante» tras el Cónclave, hasta las más recientes, pronunciadas hace menos de un mes durante su viaje a África.
En concreto, destaca el «¡Nunca más la guerra!» en su primer Regina Caeli, o cuando señaló a los señores de la guerra cuyas manos «gotean sangre» durante la Misa del Domingo de Ramos.
El portal también recuerda que se reunió con representantes de Hezbolá en el Líbano, y recibió a los presidentes palestino e israelí, Mahmud Abbas e Isaac Herzog, para reiterarles la urgencia de un alto el fuego en Gaza y una solución de dos estados; y que mantuvo conversaciones telefónicas con varios líderes de naciones en guerra, incluido el presidente ruso Vladimir Putin. Además, pone de relieve que Prevost impulsó la labor diplomática por la paz, «entre bastidores», tal y como el propio Papa dijo a los periodistas en el vuelo de regreso del Líbano.
Asimismo, destacan iniciativas lanzadas como su oferta, apenas unos días después de su elección, de abrir los ‘Palacios Sagrados’ para acoger negociaciones entre Rusia y Ucrania, una propuesta que celebró el presidente de Ucrania Volodímir Zelensky, con quien el Papa se reunió en tres ocasiones, dos de ellas en Castel Gandolfo, que León XIV ha retomado como residencia de verano, y ante la que cada martes ha hecho declaraciones a los periodistas.
Precisamente desde Castel Gandolfo, el Papa fue contundente tras el ataque de EE.UU. a Irán, calificando de «inaceptable» la amenaza de Trump de destruirlo todo e instando a ponerse en contacto con los miembros del Congreso para pedir el fin de la guerra. Estas declaraciones provocaron una reacción del gobierno estadounidense, con el presidente Donald Trump criticando duramente al Pontífice el mismo día en que partía hacia Argelia. Prevost, por su parte, dijo no tener miedo a Trump. El cruce de declaraciones ha continuado hasta esta misma semana cuando el líder estadounidense acusó al Pontífice de «poner en peligro a muchos católicos» a lo que Prevost ha respondido que «la misión de la Iglesia es anunciar el Evangelio, predicar la paz».
