En efecto, la esposa del presidente intenta frenar el avance del procedimiento solicitando más plazo para pedir nuevas diligencias tras el último auto del juez Peinado antes de presentar su escrito de defensa, según la información publicada hoy en medios nacionales.
La estrategia busca dilatar los plazos en un momento en el que la instrucción ya está formalmente cerrada y el magistrado ha reiterado su intención de enviarla a juicio con jurado popular.
Y es que la defensa de Gómez, sostiene que necesita más margen temporal para solicitar nuevas diligencias que, a su juicio, podrían modificar el alcance de los indicios. Esta petición llega después de que el juez haya reiterado que la fase de instrucción está concluida y que el procedimiento debe avanzar hacia el juicio con jurado, pese a que la Fiscalía había solicitado el archivo de la causa. El movimiento de Gómez se interpreta como un intento de enredar el calendario procesal y evitar que el caso entre de lleno en la fase de enjuiciamiento.
La defensa de Gómez busca reabrir la fase de instrucción mientras el magistrado insiste en que la causa está lista para enviarse a juicio con jurado A este escenario se suma la reciente declaración de Gómez ante la Fiscalía Europea, donde aseguró no recordar haber firmado las cartas de recomendación a Barrabés, pese a que estas figuran en expedientes vinculados a contratos financiados con fondos europeos.
Con el procedimiento ya encaminado hacia un juicio con jurado y con el juez reafirmando la solidez de los indicios, la maniobra de pedir más tiempo abre un nuevo capítulo en un caso que sigue escalando en tensión política y judicial.
La Audiencia Provincial deberá decidir si admite o no las nuevas solicitudes, pero a día de hoy, 8 de mayo, la posición del juzgado es clara: la causa está lista para avanzar.
