El banquero también ha reflexionado sobre cómo los pagos digitales están revolucionando al sector bancario y estas empresas de adaptarse ante los avances tecnológicos acelerados durante el diálogo que ha mantenido con Eva Contreras, en el marco del XII Foro de Megatendencias. Sevilla ha recalcado que la IA representa «un nuevo riesgo para la banca», lo que obliga al sector a reforzar su resiliencia y sus capacidades de defensa frente a los ciberataques. «La defensa ante los ciberataques nos compete a todos», ha afirmado. Sevilla también ha reclamado una reflexión estratégica desde Europa sobre el actual modelo de desarrollo tecnológico y ha asegurado que la mayor parte de las tecnologías más punteras se están desarrollando principalmente en Estados Unidos y en China, mientras que Europa se está quedando atrás.
En este sentido, ha alertado de que muchas compañías europeas no tienen acceso a las herramientas de inteligencia artificial más avanzadas, tanto para fines defensivos como ofensivos, y ha recordado que el creciente traslado de infraestructuras empresariales a la nube también incorpora nuevos riesgos. «Esto debería llevar a una cierta revisión en Europa de cómo se está abordando el desarrollo de la inteligencia artificial», ha afirmado. El presidente de Unicaja también ha explicado que la entidad trabaja desde hace más de un año en un proyecto de IA al que se ha incorporado Google, con el objetivo de acelerar su despliegue tanto a nivel nacional como europeo. La iniciativa busca desarrollar un «banco conversacional» que permita a los clientes acceder a los servicios financieros mediante interacciones naturales y automatizadas.
Aunque reconoció el potencial de la IA para ganar eficiencia y reducir costes, Sevilla ha subrayado que el principal valor estará en la mejora de la experiencia del cliente y en la inclusión financiera. «Con la digitalización, aquellas personas que se han quedado atrás por los procesos tecnológicos van a poder acceder a todos los servicios», ha afirmado. Según adelantó, los primeros resultados del proyecto podrían comenzar a verse a finales de 2027.
En paralelo, el directivo anticipó una transformación profunda del negocio bancario vinculada a los pagos digitalizados y a las tecnologías de registro distribuido surgidas a partir del blockchain. A su juicio, estas innovaciones reducirán el papel tradicional de los intermediarios financieros y modificarán incluso el propio concepto de dinero, con la aparición de nuevos emisores distintos a las entidades tradicionales.
En este nuevo escenario, Sevilla consideró que el euro digital obligará a la banca a desarrollar soluciones de pago «más eficaces y eficientes», en un contexto en el que Europa busca construir un sistema de pagos autónomo e independiente. «Los pagos retail europeos van a evolucionar mucho en los próximos años», aseguró, convencido de que esta transformación terminará beneficiando también al comercio. En clave regulatoria, el presidente de Unicaja ha reclamado una simplificación del marco normativo europeo sin rebajar las exigencias sobre el sector financiero. «No se trata de reducir controles, sino de revisar las capas regulatorias que se han ido acumulando durante años», ha defendido. A su juicio, la prioridad debe pasar por culminar la integración bancaria europea y avanzar hacia una mayor autonomía estratégica y energética del continente.
En ese contexto, Sevilla apostó por la creación de «campeones bancarios europeos» capaces de competir en un entorno global marcado por las fuertes inversiones tecnológicas. Según explicó, Unicaja continuará incrementando su presupuesto destinado a digitalización y mantiene abiertas oportunidades de adquisición para ampliar capacidades.
Pese al aumento de las exigencias tecnológicas, el directivo ha destacado que la digitalización no ha elevado las barreras de entrada para las entidades medianas. «Hoy las capacidades digitales de los bancos medianos son equiparables a las de los grandes bancos», ha afirmado.
