El documento refleja que el empleo portuario estará marcado por transformaciones estructurales profundas, derivadas de la revolución de las rutas marítimas, la reconfiguración de las cadenas logísticas y una política industrial europea más activa. En este sentido, Europa está promoviendo la digitalización de la cadena logística a través de sistemas de información compartidos, lo que introduce nuevas competencias tecnológicas y refuerza la necesidad de apostar por la formación continua entre las plantillas, impulsando una mayor demanda de perfiles capaces de gestionar datos, verificar información y coordinar procesos más complejos.
También se suma un peso creciente del sector de la defensa, orientado a la modernización de flotas, que reactivará las capacidades industriales de la construcción, reparación y mantenimiento naval, factores que impactan de manera directa en el funcionamiento del sistema y en la creación de empleo, junto a otros retos sectoriales.
Por su parte, la transición energética exige cada vez mayores inversiones en infraestructuras y tecnología, a raíz del sistema europeo de comercio de emisiones, que convertirá la medición y el seguimiento de la contaminación portuaria en funciones esenciales del trabajo en los muelles. «La brecha entre la oferta actual de talento y las necesidades reales de la industria se ha convertido en uno de los principales factores de tensión para el crecimiento del sector. En España, tanto los astilleros como los puertos necesitan ampliar de forma significativa la disponibilidad de ingenieros navales, civiles, mecánicos y eléctricos, así como de especialistas en automatización, para poder ejecutar con éxito sus planes de desarrollo y modernización», explica el informe.
Entre los puestos más tensionados destacan los ingenieros navales especializados en diseño y mantenimiento; los ingenieros de caminos o civiles con experiencia en infraestructuras portuarias y marítimas; los ingenieros industriales orientados a electrificación, suministro eléctrico a buques (OPS) y combustibles verdes; los ingenieros de automatización y sistemas, clave en terminales cada vez más automatizadas; y los especialistas en análisis de datos y digitalización aplicados a la logística y la gestión de operaciones portuarias.
