Aunque el pasado viernes el metal registró una ligera corrección en la apertura de la sesión, el oro mantiene su fortaleza tras varios meses de elevada tensión en los mercados. Después de la fuerte caída registrada en marzo el precio ha logrado recuperar posiciones pese a las nuevas correcciones registradas entre finales de abril y comienzos de mayo.
Además, el interés por el oro físico continúa creciendo en España pese a las fluctuaciones puntuales del mercado y el oro ha reforzado nuevamente su papel como activo refugio, concentrado el interés de inversores que buscan preservar valor y estabilidad a largo plazo.
La fuerte corrección registrada en marzo llevó al oro temporalmente por debajo de los 3.900 euros por onza y puso fin a varios meses de subidas muy aceleradas. Sin embargo, el metal consiguió recuperar parte del terreno perdido durante abril y, tras una nueva caída a comienzos de mayo, ha vuelto a acercarse a la barrera de los 4.000 euros por onza. Según datos del World Gold Council, el precio del oro llegó a registrar un incremento interanual del 44% en 2025, impulsado principalmente por el aumento de la demanda inversora y el interés por activos considerados defensivos en un contexto de elevada incertidumbre económica.

